Capitulo 22 - ¡Es una perra! – grito enfurecida Victoria mientras caminaba de lado a lado con una de sus manos en la cintura y la otra tapándose la boca. Ayla está consternada, confusa y con miedo. Mucho miedo de que aquello que había logrado construir en dos años, en un simple segundo se derrumbara ante sus ojos. Aymee sabía por demás que su hermana siempre había sido una mujer muy sensible y de un gran corazón, por ello se abusaba una y otra vez de su bondad y esta vez lo haría una vez más. Ella estaba convencida de que, de nuevo, se saldría con la suya, pero lo que desconocía era que su hermana no era la misma tonta de hace veinticuatro meses a la que engañaba para acostarse con su marido y que callaba todos los desprecios que le hacía frente a las personas. El tiempo

