Nando se acercó más, y su voz se volvió más cálida, se sentía más segura. —Ese beso me dio la claridad definitiva. Me hizo ver que a la única persona que amo, a la que realmente necesito a mi lado y de la que estoy seguro de mis sentimientos, es a Julia. Anita es parte de mi pasado, una historia cerrada. Julia es mi presente y mi futuro. He pasado días sintiéndome un idiota por dudar, y no puedo dejar que pase un minuto más sin decírselo. Me quedé sin palabras, procesando el giro que acababa de tomar la conversación. Estaba a punto de responderle cuando un movimiento a nuestras espaldas nos hizo girar a ambos. Julia estaba allí, de pie en del pasillo, todavía llevaba la bata de baño, con el cabello húmedo cayendo sobre sus hombros y el rostro despojado de cualquier rastro de maquillaje.

