La noche en la que Faith perdió aquello que era como un sello para ella, Margot regresó a la mansión con Theo. Él le dijo que no se sentía cómodo dejándola dormir tan cerca de su hermano, pero ella le dijo que estaría bien porque Enzo estaba durmiendo la borrachera en uno de los sofás de la planta baja. Theo le dijo que estaría despierto para cualquier cosa, y ella sonrió. No solo era un ofrecimiento de salvación, sino una invitación a la cama. Theo entró a su habitación y Margot se duchó y cambió de ropa para quitarse el aroma de los cigarrillos que Theo fumó y una copa que derramó en su vestido. Ella pensó en acostarse a dormir, pero en su lugar, salió de la habitación y se asomó en el barandal desde donde vio a Enzo tirado en el sofá. Ese no era el hombre que ella recordaba, ni que el s

