Viaje en el tiempo

2982 Palabras
Caminando las calles de la ciudad me di cuenta de que este medicamento que me había puesto el doctor me hacía ver las cosas de otro modo, todo bien. Son un milagro pues. Llegué al consultorio tranquilamente. pasé directo mientras me estaba esperando. Simplemente saludé y me senté a donde me indicaba el psicólogo. —Buenos días. Parece que tiene mejor ánimo —Dijo de buena manera —Señorita Danna Caicedo, que gusto que haya venido. —Pues sí, sus pastillas son milagrosas. Que se lo puede decir —Dije de forma chistosa —Aquí estamos pues. —Pues excelente. Empecemos. ¿Cómo está? ¿Qué tal sus días? —Bueno, estoy… sinceramente estoy emocionada. Un poco asustada, sorprendida, Me siento emocionada. ¿Yo creo que dije eso, no? —Dije nerviosa —Estoy bien y esas pastillas me hace sentir muy bien, pero a la hora de que ya que se van efecto me siento pésima, me siento mal y sé que tal vez no debería depende de las pastillas, pero me hacen el bien que no tenía hace rato. La consumiré seguido. —¿Okay? No pasa nada. Puedes tomar la decisión que pienses que te hace sentir mejor, pero no es lo mejor que debes hacer. Deberías aprender por ti misma a estar bien. —Tienes razón —Dije pensativa. —¿Usted ha tenido esos conflictos internos, Danna? ¿Ese conflicto en que usted trata de luchar por sentirse bien? —Si he tenido y no son nada bonitos. Yo diría que es un caos total. Pues ni siquiera cuando pasó eso no estaba muy cuerda que digamos, así creo que tome malas decisiones. —buenas o malas decisiones… aún estás a tiempo de orientarte mejor. Es un hecho claro que el humano puede empezar de nuevo y puede seguir su curso otra vez. Solamente falta decidirse. Las decisiones son muy importantes en la vida. Pero hábleme. ¿Ha tenido pesadillas, sueños extraños últimamente? ¿No siente el mismo dolor que antes? ¿Qué sientes? —No siento. Ya con las pastillas, nada. Ahora puedo sentir un poco de nostalgia, mirando a la gente que me rodea, un poco de culpa porque ahora estoy un poco más consciente de que les hice daño con mi actitud, aunque no me lo digan. Ellos me aman. Obviamente no me van a decir que les hice daño y sé que me odiarán por ellos un poco. —Si te odiaran, no te hubieran traído acá. Esto fue un acto de amor hacia ti. mírate, la otra sección entraste hecha un caos y ahora, es un gran cambio el que estas dando. Estas poniendo de tu parte y eso es admirable. Te quieren mucho. —Lo sé, son un amor —Dije sonrojada —¿Usted cree que estoy dando cambios? —Completamente y es impresionante. Ahora quiero que se calme un poco y me conteste esta pregunta. ¿Usted ha pensado en Vicente últimamente? Esta pregunta me agarro desprevenida, al instante recordé la locura que estaba por hacer mañana. Todo, solo para verlo y estar con él. —Si, he pensado en él, de manera nostálgica. Aunque cumplirá un año que no está con nosotros, me duele aun, la herida aun esta abierta. Pero trato de sobrellevarlo, de que no duela tanto. Pero es imposible. Las pastillas que usted me dio me han calmado este dolor un poco. Pero algo si le diré. Aceptaré que no está. Pero se que pronto lo voy a ver y estaremos juntos. —Esto es un avance, al menos ya puede hablar de él sin llorar. Felicidades —Dijo alegre —Es un proceso por el que todos pasamos, cada quien lo sufre a su manera y déjeme decirle que va bien en este proceso. —Pues gracias doc. Doctor, le tengo una pregunta. ¿Cómo puedo iniciar de nuevo? ¿Se puede hacer? ¿Cómo es? —Empezar de nuevo es indispensable. Tanto para usted como cualquier persona. Empezar nuevo es un gran paso que tienes que dar. Pero a veces hay que estar seguro de hacerlo. ¿En qué modo usted quiere hacerlo? —Quiero iniciar de nuevo con mi vida. Ser una persona nueva. Porque me he dado cuenta de que estoy mal. Quiero abrirme de nuevo. Superar. Dejar atrás —Dije con un sentimiento genuino —aprender a aceptar todo esto. —Entiendo. Pues sí, así le daré varios consejos para ello. Todos, en algún momento de nuestra vida, hemos querido cambiar. Ya sea porque nos ha dejado la pareja y teníamos gran parte de la culpa o porque estábamos realizando una carrera universitaria que, en realidad, no era la que deseábamos. El cambio es algo normal en los seres humanos y en la naturaleza, pero no siempre es fácil. A partir de estas experiencias es muy normal y comprensible llegar a la siguiente conclusión: "quiero cambiar mi vida". —Es correcto. Lo seguiré escuchando. —Cambiar o transformarse es un proceso individual que comienza en uno mismo, por tanto, nosotros somos los principales conductores de nuestro cambio. Pero es frecuente que nuestras propias creencias o el miedo a cambiar puedan interferir en el cambio de vida que tanto imaginamos. Conócete A la hora de empezar de nuevo, el primer paso es conocerse a uno mismo. Saber cuáles son tus deseos, cuáles son las cualidades que posees y cuál es la dirección que quiere seguir. El primer paso para el cambio es la autorreflexión y el autoconocimiento. —¿Conocerme otra vez? ¿Cómo puedo hacer eso? O sea, se quién soy. —sería bueno que usted empiece a replantearse eso, buscarse usted misma será indispensable. Encuentra un propósito en tu vida El autoconocimiento es clave para poder averiguar cuál es el propósito que uno tiene en la vida. Tener un objetivo vital es clave porque nos mantiene motivados: es la fuerza que nos ayuda a movernos y que vertebra nuestro día a día. Ahora bien, cambiar no solamente consiste en visualizar el propósito, sino en disfrutar del camino mientras se persigue. Hazlo por ti Para hacer lo anterior de manera eficaz es necesario conectar con uno mismo, por eso es tan útil conocerse a fondo. Porque muchas veces pensamos que queremos cambiar, pero es la opinión de los demás la que nos influye de tal manera que creemos que aquello que nos imponen es lo que nosotros queremos. Las metas para perseguir deben ser genuinas, si no, será difícil cambiar. Ábrete al cambio El punto anterior nos lleva a tomar la decisión de cambiar, y por tanto, es necesario tener una buena dosis de voluntad. Abrirse al cambio significa estar dispuestos a transformarnos y a perseguir las metas a través de una cierta cantidad de esfuerzo. Planifica el cambio Una vez que tengamos claras nuestras ganas de querer cambiar y sepamos qué es lo que queremos cambiar, es necesario planificar el cambio. Si es posible incluso tenerlo apuntado en papel, pues es más fácil de visualizar y permite hacer un menor esfuerzo a la hora de traerlo a la mente cuando lo necesitemos. Hay que ir fijando pequeños sub-objetivos y ponerles fecha. Pero… ponte objetivos a corto plazo No vale solamente ponerse metas a largo plazo, sino que necesitamos tener en cuenta las metas a corto plazo también, pues es la única manera de que estemos motivados durante el proceso de cambio y de que no nos olvidemos de nuestro compromiso. Sal de la zona de confort La zona de confort es un lugar intangible en el que nos sentimos protegidos y cómodos, y salir de esta zona provoca que tengamos que esforzarnos para poner a prueba esquemas mentales que, pese a parecer adaptativos, no siempre lo son. No temas a la incertidumbre Y es que salir de la zona de confort puede provocar cierto grado de ansiedad, en gran medida por el miedo a la incertidumbre. No saber qué nos espera al cambiar puede producir temor si no tenemos suficiente confianza en nosotros mismos o si visualizamos únicamente las consecuencias negativas de la transformación. Es por eso por lo que debemos dejar de lado este miedo irracional y procurar analizar los riesgos de forma calmada y analítica. Sé consciente de que pueden darse altibajos Aceptar que podemos fallar también es positivo. Eso no quiere decir que debamos rendirnos si las cosas no salen como deseamos, sino que debemos estar preparados para superarnos y levantarnos lo antes posible después de una caída. Automotívate Saber automotivarse también es una de las claves para poder cambiar, y es una de las mejores cualidades que puede poseer una persona. Los consejos del doctor me daban mucho en que pensar. Así que él y yo seguimos debatiendo esto por varios minutos, hasta que lo tuve en claro, iba a comenzar de nuevo. Empezaría de nuevo buscando a Vicente. No sé si él me reconozca o todavía me ame. Lo buscaré y no sé qué pase, pero, tendré la mente en claro para donde voy y quiero tener enfocada mis propósitos. // Después de la consulta psicológica fui a la casa. Ahí estaba Rebeca sentada en el sofá mientras Scarlette pasaba por un poco de agua en la cocina. —Hola—Dijo sorprendida Scarlette—Te ves muy bien. —Hola y pues sí, gracias—Dije sonrojada—¿y dante como sigue? —Le estoy dando un baño. Ya lo alimenté y está estable. —Okay, cuando esté listo quisiera ir a verlo un rato para hablar con él. —Gracias Danna —Dijo Scarlette con una sonrisa. Me senté al lado de Rebeca. Estaba viendo una serie. La abracé con ganas y ella me miro raro. —Que extraño tú nunca estás abrazos, no recuerdo la última vez que lo hiciste. —Cállate. Quiero hacer una nueva chica. Déjame empezar por dar amor. —Okay, me gusta cómo vas. No me voy a quejar. Dame todo el amor que quieras —Dijo riéndose —Debería de ir yo también a ese psicólogo. En esta su celular suena y ella me mira un poco extraño. Como si quisiera ocultarme con la persona con quien va a hablar. Con lo que no cuenta es que tengo súper oído. —Hola, ¿sí? mis pizzas. Quiero sí, quiero 2 pizzas de pepperoni. Gracias —Dijo ella nerviosa. Oigo la risa de mi hermano en el teléfono ¿Qué? ¿Qué está pasando? —Preciosa ¿por qué me dices así? ¿qué pasa? Bueno, te mandare mensaje. Ella colgó y luego me miró —A veces pienso que no sabes que soy vampira. —No jodas wey. Eh, solamente era tu hermano y punto. —¿Porque actúas así, nerviosa? —Dije curiosa. —Am, nada es que Cosas mías y ya —Dijo al igual de nerviosa. Emm, hay gato encerrado. —¿Qué pasa, Rebeca? ¿No me quieres contar? ¿No me quieres decir? Tranquila, yo puedo verlo fácilmente. —No pasa nada, no te preocupes —Se rio. Ay, no me digas. Esta enamorada de mi hermano… ¡Pero qué buena noticia! Se lo voy a decir directo, pero solamente es una suposición. Vamos a ver qué dice de esto. —A mí no me vas a engañar, estás enamorada de mi hermano. —¿Se nota mucho? Hay no jodas —Dijo con la cara llena de vergüenza. —¿Es verdad? —Dije sorprendida. —Sí, De hecho, él y yo estamos por empezar una relación. ¿No te enoja, verdad? —Dijo preocupada. —¿Pero para qué me voy a enojar? Es una excelente noticia. Me siento muy feliz por ti y Jhosep. Son personas muy hermosas. Qué bueno —Dije alegre. —Tenía un poco de miedo de que no te guste la noticia. —No, no te preocupes ¿Para que no me gustaría? Te conozco, de hecho, yo te hice vampiro. Solamente cuéntame todo. ¿Cómo fue? ¿Qué tal, Cuéntame? Ella se sentó y ambas nos abrazamos en el sofá. Rebeca poso su cabeza en mi pecho y empezó a hablar. —Todo empezó cuando nos conocimos. Pues tu nos presentaste. El vínculo que teníamos hacia ti nos unió más y por las noche mientras yo estudiaba, el me ayudaba y así. Se entretenía bastante con ello. Cuando empecé a practicar el se dio como ayudante para ver si había aprendido algo de medicina y una cosa llevo a la otra y nos vimos bien enamorados ambos. Tanto que ya la tensión se sentía cuando nos mirábamos. Pero teníamos miedo de que este no funcione. Aun estamos pensando en si estar juntos o no. —Esto es hermoso —Dije sonriendo —Es una hermosísima historia de amor —Dije emocionada —¿Sabes qué? Lánzate, enamórense, ámense. De verdad que les ira bien si hay buena comunicación y respeto. —¿Tu crees? —Dijo un poco asustada. —Si, hazlo. Ten esa historia de amor que yo no pude tener —Dije sollozando —Hazlo. Ella me abrazo con ganas. Me sentía una felicidad genuina con todo esto. De verdad. Tenia bastante que no sentía todo esto. Los amo. A todos. —Mm. Qué bonita escena veo, creo que me pondré celosa —Dijo Scarlette a nuestras espaldas. —Calla —Dije levantándome, riéndome —¿Ya él está listo? —Si. —Voy —Dije levantándome —Bueno rebeca, recuerda lo que hablamos —Dije despidiéndome de ella. Caminé para donde estaba Dante. Cuando entré, este estaba en el espejo mirándose. Parece que no lo puede creer. —Oh, hola, Danna —Dijo nervioso en cuanto me vio. —Hola ¿Qué tal Dante? —Dije sonriéndole. —Estoy bien… gracias a ti. No puedo creer que soy vampiro. Esto es mucha información para mí. —Supongo que Scarlette te estará guiando por todo este camino. Te dije que le hagas caso. Ella te dirá lo mejor por hacer —Dije mirándola a ella —¿Porque lo hiciste? —Dijo curioso —¿Por qué me transformaste? —No podía dejar morir a mi amigo. No podía dejar sin futuro a Scarlette. Yo se el dolor que se siente de perder a la persona que amas. No quería que pase lo mismo. —Ah si por cierto, mis condolencias —Dijo nervioso. —Tranquilo. Esta bien. Disfruta esta nueva oportunidad de vida y no lo dañes —Dije sonrojada —Solamente quería mirarte y hablar un poco contigo. Qué bueno que estas bien —Dije feliz. —Gracias —Dijo con agradecimiento. // Organicé una mochila con todo lo necesario, quería viajar en la noche, para llegar más pronto al lugar. Después de hacer esto, espere que fuera el anochecer para irme. Jhosep y Annel están en una misión, así que no me despediré de ellos. Rebeca está viendo películas, como siempre. Scarlette cuida de Dante y así están. Ahora, que estoy a punto de irme, me pesa la decisión que estaré por hacer, ya que aunque estaré con Vicente, no estaré con ellos por un buen rato. Tranquila Danna, tu puedes. Necesitas esto. Me miro al espejo por ultima vez y mi reflejo me saluda. —Ya nos vamos pues. Deja que yo tome el control de ti —Dijo mi reflejo. —Siempre has querido el bien para mí. Esta bien, hazlo —Dije con una sonrisa —Hazme encontrar mi yo otra vez. Puse la mano en el espejo y sentí un pequeño dolor de cabeza, pero me repuse rápidamente. Me sentía mucho mejor. Ahora el reflejo que estaba era mi dolor pasado. Este me miraba con rabia pero le saqué el dedo. Ya no te necesitaría escoria. Salí rápidamente y me despedí de ellas. —Vendré de una vez, solo serán dos días, aprovechare para ver a José y pasaré un tiempo despidiéndome de Vicente. Ya voy a cambiar —les mentí. —Me encantaría acompañarte —Dijo Scarlette. —No te preocupes, las llamaré en cuanto llegue ¿Okay? —Okay —Dijeron y nos abrazamos. Ya basta de despedidas. Ya me tengo que ir. // Ya en Dominicana, solamente quedaba una cosa para hacer. Mándale mi ubicación a Judas y llegar a la casa de taita. Una vez llegado acá no pude evitar sentir los recuerdos, las emociones vividas acá. Fue inevitable y lloré un poco por ello, pero ya. Simplemente me iba a ir. Todo esto como lo conozco, no lo vería hasta buen tiempo. No volvería en mucho tiempo. Estaría con Vicente. El día pasaba lentamente, ya debía de prepararme para lo que iba a llevar. Iba a ir justamente cuando estábamos en la misión. Es algo momento perfecto antes de que él se vaya. Ahí podría alcanzarlo para que todo sea diferente. Llegó la noche y con ella. Pues mi nerviosismo. Preparé mi mochila una vez más y cerré la casa. Me despedí de ella y subí la montaña rápidamente. La Luna se comportaba como se estaba comportando. Iba a ser el eclipse y todo, absolutamente todo, se había sublime y hermoso. La brisa estaba tranquila, la luna se va lentamente y las estrellas en el cielo decoraban dicha hermosura. Un espectáculo digno de admirar. Llegué. El lugar donde estuve con Vicente una última vez. Esto me traía bastante recuerdos. Le mandé mi localización a Judas. Exactamente a las 3:00 am es que debería de irme. Ahí será el punto máximo de eclipse. Judas llegó a las 12:00 PM. Ahí lo vi con su característico traje n***o. Estaba muy tranquilo. —Hola Danna. ¿Estás lista? —Sí, estoy lista. Tengo un poco de miedo, no te voy a mentir, pero veremos cómo sucede esto —Dije acercándome a él. —Todo saldrá bien. No te preocupes —Me sonrió.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR