Mientras pensaba en todo esto, no paraba de enumerar estas cosas importantes que me había dicho Vicente.
1. Es un hombre lobo.
2. En otra realidad estábamos casados, casi con una hija.
3. Una persona nos quiere matar.
4. Fui una científica y lo que soy es un resultado de lo que había hecho pero…
¡Esto no tiene ningún puto sentido!
—Vicente, te amo pero… hay cosas que me has dicho que no tienen nada de sentido.
—¿Cómo que, Danna? —Dijo mirándome a los ojos.
—Sí yo estaba embarazada ¿porque no tengo a mi niña en los brazos? ¿Porque no recuerdo nada de esto? No quiero tacharte de mentiroso, pero necesito pruebas de que todo esto es real y si eres un hombre lobo ya me lo has mostrado, me has dejado fascinada con tu demostración, pero ¿Qué más? ¿Qué pasa? ¿Cómo compruebo que fui científica? ¿Como compruebo de que hice todo eso y más? —Dije pensando.
—Todo esto se contestará en el camino… pero ahora, necesito decirte que confíes en mí y en cuanto a nuestra hija, la abortaste a causa de esa persona —Dijo sollozando.
—¿Qué? —Dije de manera sorpresiva.
No la conocí pero… me ha dolido, es el fruto de nuestro amor, esto no puede ser. MALDITO HIJO DE PUTA.
No puedo dejar de maldecir. Todo esto me hace sentir devastada. Porque Yo tenía una vida, casada con Vicente. Era humana dentro de lo que cabe. Era feliz
¿Por qué? ¿Porque paso todo esto? Pero creo que es hora de salir adelante. Entiendo de qué no puedo ir a cambiar nada y lo peor de todo es que no recuerdo nada. Y eso está mal. Debería de recordar algo.
Maldigo nuevamente, ya que debía, debo y espero recordar algo. Vicente viene hacia mí con una caja; no me había dado cuenta de que se había ido de mi lado.
Éste se sienta conmigo y me la pasa.
—¿Qué es esto? —Dije sorprendida.
—Este es uno de los recuerdos que logré alcanzar de nosotros. Ábrelos, por favor.
—¿por qué? ¿Cómo le hiciste? ¿Como lograste rescatar algo? —Dije sorprendida.
—pues viaje y llegue a tu realidad en la que entonces eras mi esposa, pero aunque no estabas ahí, logré rescatar algo, así que creo que está bien. Creo que te ayudará a recordar.
Lo miré curiosa, y luego abrí la caja. Ahí había bastantes cosas que no pude identificar.
Un retrato.
Una pulsera.
Un collar de Luna muy bonito por cierto, y varios papeles.
Dentro de todo esto también había algo que me llamó bastante la atención y que sí sería algo que yo misma coleccionaría era una roca de río. Siempre tenía la manía de tomar rocas de los ríos que sean un tanto extrañas para así pues, recordar. esta roca la puedo reconocer. Que extraño.
Esta roca proviene de un río de Estados Unidos. Puede que sea de una pequeña Ribera de un parque. De hecho es de nuestra ribera que está en el parque donde me encontré con Judas. ¿Qué carajos?
Mire a Vicente, sorprendida. ¿Esto significaría algo?
Luego mira nuestra foto. Ambos con batas médicas. Pero sosteniendo 2 tubos de ensayo. Sonriendo. No recuerdo esto. Soy yo. Con el pelo, un poco más largo. Un poco más flaca. Pero sin dudas, es mi Mismo porte. Misma cara. Mismo cuerpo. Que loco, me veía hasta más inocente en esa realidad.
Sigo mirando y este collar de Luna está brillando poco a poco que le da la luna. Vaya que raro. El collazo me hace conocido, pero no sé de dónde seria… Espera. Ya sé dónde viste este collar antes: En mis sueños.
Donde la chica recibe el collar del lobo n***o. Todavía no termino de digerir que Vicente es un hombre Lobo. Confirmo firmemente que ambos somos los del sueño. Me pongo el collar, ya que sé que significa. Que pueda escucharlo y así me puedo comunicar con él en su forma lobo. La piedra es fragmentos de Luna real. Vicente me mira sorprendido y yo solamente lo miro.
—Pensé que no te vas a poner, es básicamente para…
—Se para qué es cariño. Ya lo vi en mis sueños.
—Chica lista. ¿Pero aún no recuerdas a plenitud? —Dijo esperanzado.
—¿Debería de esperar algo poniéndome el collar? —Dije analizando su pregunta, el solo suspiro negando —Es una lástima, ¿no crees?
—Sí, bastante.
Sigo mirando entre todos los papeles que en esta cajita y entre ellos veo certificado de boda, certificado de compra de casa y un certificado De seguro. Médico. Todo esto del año 1945. Vaya, qué increíble.
¿Cómo se me habrá ocurrido construir una máquina del tiempo? Aunque no comprendo. Todo sucedió de nuevo, mi comportamiento después de la muerte de Vicente fue el mismo en cada realidad. No es una casualidad entonces…
Sí, claro, me baso en lo que Vicente me ha comentado. Pero aún faltan piezas, aún faltan motivos. No entiendo porque Judas es otro viajero del tiempo. ¿Qué hace él en todo esto? Él parece una persona normal pero no dejó de fiarme de eso. ¿Será Judas acaso la persona que nos quiere matar? Debo de sopesarlo, ya que no puedo juzgar de una vez. ¿Entonces? ¿Qué queda por hacer?
Mientras pienso en todo esto, no evitó sentirme nostálgica de todo esto. De seguro Vicente esperaba a la otra yo. La otra chica que recordaba todo el pasado. La otra que tenía el bebé. Creo considerarme solo una copia.
No sé si soy la verdadera, No puedo imaginarme el gran fracaso que sería que él y yo, después de convivir un tiempo, no seamos compatibles aunque yo lo ame. Puede que se haya enamorado de esa versión y esta versión ahora pues no le agrada mucho. He cambiado bastante a como era antes. Pasé de ser una chica moralmente estable, feliz, sana, inocente, con valores intactos a ser básicamente una zorra sin escrúpulos y desgraciada. No creo que le guste mi nuevo personalidad. Y yo trataré lo más que pueda de reconectar con mis raíces. Pero aún no sé si le guste.
Tampoco me gusta cómo me convertí, quiero volver a ser quién era pero ¿Quién soy?
No me he definido nunca en mi vida. ¿Que se supone que debo ser? No sé cómo definirme ahora, ni siquiera que soy, ya que hay tantas variantes de mí en el tiempo que no puedo comprender la magnitud de todo esto. Tal vez debería darme por vencida irme mi realidad y dejar que Vicente encuentra la otra.
Yo quiero seguir con Vicente, pero reconozco que todo lo que he hecho es una estupidez y un tonto berrinche estúpido por volver solamente a verlo, un capricho sin sentido y yo debí aprender básicamente a sobrevivir sin él, eso debí de hacer en el principio y no solamente ser dolores de cabeza.
Ahora que sé está gran verdad y lo veo por mí misma. Creo que no debí volver. No debí de hacerlo. Me refiero a todo esto. Me arrepiento de venir y ser un estorbo.
Me levanto rápidamente y cierro la caja. Miro a Vicente un poco triste.
—creo que debería de irme cuando salga el eclipse. No pertenezco aquí. Necesitas encontrar a mi otra variante. Ella te hará feliz —Dije dolida.
—¿Por qué lo dices? Estás aquí, eres tú entera. No necesito otra variante, te tengo aquí.
—No lo entiendes, ella es la persona a quien te enamoraste, la chica que conquistaste. Yo solamente soy una copia de lo que era y ni siquiera recuerdo bien cómo fue todo. Solamente son recuerdos vagos en mi mente ¿estás seguro de que me vas a amar tanto como a esa chica? Tanto como a mí. No tienes miedo de tal vez conocerme bien y decir: no eres para mí. ¿No crees que sería mejor evitarme romper el corazón después y decirme lo que sientes ahora y ya? no te confundas, yo te amo con locura. Te amo demasiado, pero he comprendido que sí te amo, debo dejarte ir por qué no puedo obligarte a amarme.
—no digas eso Danna por favor. No me estas entendiendo. Tengo más de 200 años conociendo esta variante tuya. He viajado varias veces en las líneas temporales. No he encontrado a más variantes, solo tú. Perdí a mi primera Danna de la original que me enamore, claro, no la he encontrado, es verdad, puede que la encuentre tal vez. Pero algo tienes que saber y es que te conocí. Me enamoré de ti. Te vi crecer como persona. Te vi avanzar hacia adelante. Yo puedo decir con certeza de que tú estás construida bastante bien y que no puedo dejar de pensar en lo hermosa que eres. Puede que no seas la chica que me enamoré, según tú, pero eres con la chica que quiero estar. Y esa eres tú, solo tú, en cualquiera de sus variantes siempre te voy a amar.
Después de esta declaración, no sabía qué decir, simplemente estaba impresionada. Por el desborde de amor que Vicente muestra hacia mí. No puedo pensar en que tal vez esto es una estupidez, pero así creo que debería de irme, solamente estoy dañando nuestra realidad. Creo que no debí venir, debo de irme y enfrentar a Judas, por mi propia mano, para descubrir quién es en realidad por mí propia cuenta.
Tomé el reloj rápidamente y empecé a hacer los movimientos para hacer un portal para irme. Pero Vicente me detuvo.
—No te vayas, por favor —Exclamó suplicándome.
—Es que no lo entiendes, no quiero destruir esto a pesar de que me amas. No estoy segura de eso, no me siento segura de que sí será lo correcto quedarme.
—Por favor, no eches a perder esto. Esa será la única oportunidad que tendrás. Para tenerme y yo tenerte a ti… —Lo interrumpí
—Vicente, por favor, deja de dejar que me vaya —Dije con sollozo.
—Por favor, no te vayas, te necesito —Dijo jalándome hacia él.
Y entre todo esto, el reloj se cayó y se quebró. Mierda ¿Ahora como yo me iré a mi realidad? Mire a Vicente enfadada y él solo se pasó las manos por la cabeza.
—Lo siento, buscaré una forma de repararlo. Pero lo siento —Dijo lamentándose.