―¿Fácil?, ¡ves cómo solo dices tonterías! –le contesté. ―¿Qué es tonterías? ―sentí de nuevo que me preguntaba. ―¡Déjalo, no lo entenderías! ―Bueno, si tratas de explicármelo, quizás te sorprendas de que sí lo puedo entender. ―Mejor lo dejamos, ¡anda, sigue con lo que me decías!, a ver cómo acaba todo eso. ―¿Acaba?, si aún no ha acabado. ―Ya lo sé, por eso quiero que sigas contándolo. ―le dije, pensándolo despacio para que me entendiera bien. ―No, si me refiero, a que aún seguimos trayendo de la Tierra, algo que necesitamos. ―¿Queeé?, pero ¿qué estás diciendo?, y ¿qué es eso que vosotros necesitáis y nosotros os damos? –le pregunté todo sorprendido mirándole para ver su expresión de frente. ―Bueno, darnos, no exactamente ―le escuché que me decía, como dudando. Quizás pensó en ese

