"De solo pensar en perderte Las milésimas se vuelven horas Contigo yo me voy a muerte Y mucho más cuando estamos a solas" *Narra Henry* La espera desde el momento en que llegué a casa con mi madre a altas horas de la madrugada y el arribo del abuelo y Amelie de la clínica es eterno. Los minutos pasan con una parsimonia torturante, las horas parecen parte de la burla del destino por haber sido siempre un niño cobarde en un cuerpo grande. A la larga no se me hizo extraño el anuncio de su matrimonio con Noah, lo sabía, lo que no pensé era que el dolor por esa noticia sería tan intenso que no supe disimularlo, en especial por las razones que tuve para no buscarla más, muy distintas a lo que seguro ella piensa. He decidido jugarme la última carta que tengo para que no cometa esa locura:

