—¡Chrys! ¿Estás bien?— Ethan se sujeta a la cuerda y se desliza hacia mi lado. —Estoy bien pero... Tengo dormido el brazo— y no puedo ascender sola, genial. Para él no resulta un problema. Termina de acortar cualquier distancia y me rodea con un brazo. Yo me muevo para que se aparte de mi —No me toques— le advierto. Su mandíbula se tensa. Escucho mi nombre a lo lejos. Desde arriba todos nos observan. Daisy le cuestiona a Ethan si puede ayudarme a ascender, el dice que no es problema. —Prefiero que baje uno de los expertos, no me fío de nadie más para ayudarme a subir. Contra su voluntad, pero siguiendo mis peticiones, Ethan asciende hasta estar en tierra firme. Un par de minutos después, el encargado del equipo de seguridad baja para ayudarme a ascender. Cuando apoyo mis pies en el sue

