Sentada frente al enorme escritorio de
madera oscura, no podía apartar la mirada
de las letras impresas en el documento que
tenía entre las manos. La luz del despacho
era cálida, pero el ambiente se sentía frío,
casi intimidante. Él estaba ahí, de pie junto a
una de las ventanas, observando la ciudad
Como si no tuviera interés en mí. Pero sabía
que no era cierto. Sabía que cada
movimiento mío lo mantenía al borde, igual
que yo lo estaba por su mera presencia.
Tomé aire, intentando calmar mi pulso
acelerado.
-¿De verdad esperas que firme esto?
pregunté finalmente, levantando la vista
hacia él.
Él no respondió de inmediato. Giró
lentamente y me miró, esa mirada profunda
que parecía desnudarme con cada segundo
que sostenía el contacto visual.
-Léelo, Mary. Todo. No quiero que haya
malentendidos -dijo con una calma
escalofriante.
Asentí con rigidez.
CONTRATO DE CONSENTIMIENTO MUTUO Y
CONFIDENCIALIDAD
Cláusula 1: Confidencialidad
1.1. La participante (en adelante "la
ciudadana") se compromete a no divulgar,
bajo ninguna circunstancia, información
relacionada con la naturaleza de esta
relación, las activid ades realizadas bajo este
acuerdoo detalles personales del dueño.
1.2. La violación de esta cláusula resultará
en sanciones legales y económicas
inmediatas.
Hasta ahí, todo parecía lógico. Entendía la
necesidad de confidencialidad, considerando quién era él y lo que representaba. Pero conforme pasaba las páginas, la situación cambiaba drásticamente.
Cláusula 2: Propósito del acuerdo
2.1. Este contrato tiene como objetivo
establecer los términos de una relación
consensuada entre la ciudadanay el dueño,
en la que el dueño tendrá pleno acceso al
cuerpo de la ciudadana para su disfrute,
gozo y placer.
Cláusula 3: Obligaciones de la ciudadana
3.1. La ciudadana deberá mantener una
higiene impecable, siguiendo un régimen
establecido por el dueño que incluye
revisiones periódicas.
3.2. La ciudadana entregará una lista
completa de parejas sexuales previas,
incluyendo detalles especiíficos de cada
relación, para garantizar la seguridad y
salud de ambas partes.
3.3. La ciudadana deberá estar disponible
para el dueño en cualquier momento que él
lo solicite, sin cuestionar sus demandas o
intenciones, siempre dentro de los límites
establecidos por este acuerdo.
3.4. El cuerpo de la ciudadana será cedido al
dueño, quien tendra prioridad sobre su uso, vestimenta y dominio total.
Sentí como si el aire se volviera más pesado
con cada párrafo. Cerré la carpeta y levanté
la vista hacia él. Había avanzado unos
pasos hacia mí, deteniéndose justo frente al
escritorio. Su mirada estaba fija en mí,
intensa, Como si quisiera leer mis
pensamientos antes de que yo misma
pudiera procesarlos.
-Esto es... -empecé a decir, pero las
palabras murieron en mi garganta.
El silencio en el despacho era ensordecedor, roto únicamente por el leve crujido de las páginas al girarlas. Estaba sentada en una silla de cuero frente al imponente escritorio, y en mis manos sostenía el contrato. Mis dedos temblaban ligeramente, pero no por miedo, sino por la mezcla de emociones que me invadían. Curiosidad. Anticipación. Y algo más oscuro que aún no podía nombrar.
Él estaba sentado a unos metros, en un sillón junto a una mesa baja. Sus ojos me seguían mientras leía, como si fuera un cazador observando a su presa. La tensión en la habitación era palpable. Sentía su presencia, su control, incluso desde esa distancia.
Volví a fijar mi atención en el documento. Las primeras páginas eran claras y profesionales, cubriendo los aspectos básicos: confidencialidad, límites de la relación, consecuencias legales si rompía alguna cláusula. Pero a medida que avanzaba, el tono cambiaba.
---
Cláusula 4: Obligaciones sexuales y físicas de la ciudadana
4.1. La ciudadana consiente en ceder el uso completo de su cuerpo al dueño para su disfrute, gozo y placer, dentro de los límites establecidos previamente.
4.2. La ciudadana deberá mantener una higiene personal impecable, siguiendo un protocolo proporcionado por el dueño, que incluirá revisiones periódicas.
4.3. La ciudadana entregará una lista detallada de todas las parejas sexuales previas, incluyendo fechas y frecuencia, para garantizar la seguridad de ambas partes.
4.4. La ciudadana deberá estar disponible para el dueño en cualquier momento que este lo solicite.
Cláusula 5: Prácticas consensuadas
5.1. La ciudadana consiente participar en prácticas de dominación y sumisión, incluyendo pero no limitándose a: bondage, restricciones físicas, uso de accesorios sexuales, juegos de rol, y entrenamiento físico/emocional.
5.2. Todas las prácticas serán consensuadas previamente y realizadas bajo condiciones controladas para garantizar la seguridad de la ciudadana.
5.3. El dueño tendrá la autoridad para decidir la duración, frecuencia y naturaleza de dichas prácticas.
Cláusula 6: Exclusividad
6.1. Durante la vigencia del contrato, la ciudadana se compromete a mantener exclusividad s****l y emocional con el dueño.
6.2. Cualquier intento de romper esta exclusividad resultará en la terminación inmediata del acuerdo y en posibles repercusiones legales.
---
Me detuve, sintiendo el peso de las palabras en tinta negra. Mis ojos recorrieron los párrafos una y otra vez, intentando asimilar lo que estaba leyendo. Esto no era solo un contrato; era una rendición. Un acto de entrega absoluta.
Miré hacia él. Estaba inclinado hacia adelante, con los codos apoyados en las rodillas, observándome en silencio.
-¿Esto es en serio? -pregunté finalmente, mi voz quebrándose ligeramente.
Una sonrisa lenta apareció en sus labios.
-¿Parece una broma, Mary?
Negué con la cabeza, volviendo a bajar la vista al documento. Pasé a la siguiente página, sintiendo un nudo formarse en mi estómago.