un príncipe sin corona

1392 Palabras

El sol apenas comenzaba a colarse por las cortinas de la villa cuando abrí los ojos, aún desorientada. Me dolían los músculos de tanto amar, y la mente me pesaba más que el cuerpo. Lo busqué al girarme y ahí estaba, sentado al borde de la cama, vestido con jeans y camiseta negra, su perfil iluminado por la claridad del amanecer. Me observaba sin hablar, como si grabara la imagen de mi despertar en la memoria. -Buenos días, dormilona -murmuró con una sonrisa tenue. -¿Qué hora es? -Hora de volver a la realidad -respondió con un suspiro, y se puso de pie-. Pensé... pensé que podrías quedarte conmigo en Boston. Por unos días. Solo tú y yo, sin nadie más. Lo miré en silencio. No era una pregunta, era una petición envuelta en miedo. El miedo de perder lo que había recuperado por una noche. A

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR