Discusión. Octavio suspira irritado al verla alejarse, se coloca las gafas de sol y la sigue sujetando su mano, que detiene los pasos Valeria y la obliga a verlo. — Que bueno que hayas decidido quedarte.— Exclama en un tono suave Valeria apretando su mano. Ambos caminan juntos al encuentro con Óscar y Eva. — Octavio, muchacho, bienvenido. —Octavio nota su estado deprimente y no sabe cómo actuar para no incomodarlo. — Señor Oscar, volvemos a vernos. — Así es hijo, después de casi dos años, recuerdo que la última vez que nos vimos fue en la boda, agradezco que por lo menos permitas que Valeria me visite. — Oscar es directo y no se va con rodeos para decir las cosas. — Siéntate muchacho, tenemos mucho que celebrar, disculpa que este humilde hogar no sea a lo que estás acostumbrado,

