Pov Aria. - Sí , se que te preguntas ¿cómo puedes estar en mi mente, no somos de la misma manada? O tal vez te preguntes como es que no puedes moverte o hablar, lamentablemente no puedo responder a todas y cada una de tus preguntas. Haremos las cosas rápidamente porque no tengo mucho tiempo- Su voz resonaba en el interior de mí mente, y al mismo tiempo parecía leer mis pensamientos porque replicó exactamente mis dudas. Pero de pronto un rugido feroz rompió el silencio en el cual estábamos inmersos la bestia y yo. Yo sabía quién era y agradecí que estuviese tan cerca de mi como para llegar tan pronto. El lobo de Ivar saltó en el aire pero de pronto se desplomó sin gracia en el suelo, como si una fuerza invisible lo hubiese golpeado y arrojado hacia abajo, cayendo prácticamente a mi lado.

