Marbiel corrió pero aquella vez fue hacia su antigua habitación. Ya no quería regresar a donde estaba y menos después de lo que había visto. Por el camino limpiaba sus lágrimas con pesar. Se reprochaba una y otra vez el hecho de haberse enamorado de un príncipe, había sido tan estúpida por ello. Como se le ocurría decirle en su cara que había roto el matrimonio cuando esa mujer seguía en el palacio y lo llamaba cariño. —Es un mentiroso, todo lo que me ha dicho es mentira. Solo me está usando para que me convierta en su amante. Cuando al fin llega hasta su antigua habitación se encierra en está notando que todo estaba en completo orden. Diviso la cama y de inmediato se tumbó en ella. Si se casaba con Ramís ese sería su vida, viviría en esa parte del palacio escondida de todos. La chica e

