La mujer camina hasta él restándole importancia a su mal humor. Parecía confiada en que no se ganaría un sermón, bueno eso era casi imposible de que sucediera. Con una sonrisa de oreja a oreja aproxima su cuerpo hasta el de Ramís quien la miraba expectante. —Príncipe, parece muy tenso.— Sonríe Amira dejando una mano sobre su pecho. —Amira es necesario que hablemos. —Contesta él retirando la mano de su pecho. —Tú dirás. —Es sobre la boda. —Bueno ya todo está organizado, no debes preocuparte por ella. La reina y yo hemos finiquitados los últimos detalles y creo que… —La boda se cancela. —Suelta de la nada Ramís, no estaba para irse por las ramas y menos con ella quien por su causa Marbiel casi pierde la vida. —¿Qué dices?—Pregunta ella con una sonrisa dudosa en los labios. —No podem

