A la mañana siguiente Lavanda llevo arrastrada a su amiga para chequearse con el médico. No le agradaba que estuviera enferma mientras la explotaban en su trabajo. Así que las amigas esperaban en la sala de espera por ser atendidas. —Sabes que estamos perdiendo tiempo valioso aquí sentadas. —¿Cuál tiempo? ¿Para dormir? Hoy no trabajas ni yo tampoco, ¿Qué carajos quieres hacer metida en la cama enferma? Es mejor que te revise un doctor y te envíen vitaminas o que se yo. —Pareces una abuela Lavanda, tienes un novio lesionado deberías estar con él. —Al final no era tan grave, no te preocupes por eso tonta. —¿Señorita Lubov? —Si yo… Las amigas entraron en el consultorio de una doctora que parecía bastante amigable. Las saludo con una radiante sonrisa dándoles confianza a las jóvenes… lu

