Después de haberme cambiado la ropa de la noche anterior y ponerme algo adecuado, salí de casa para ir al trabajo, estaba subiéndome al carro cuando recibí una llamada de Susan, le contesté. - ¿Cristina donde estas? Pase por tu casa y llame a la puerta y me abrió un hombre alto y viejo, dijo que él vive allí ahora… ¿Te echaron? ¿Dónde estás? Me sentí mal por no haberle dicho la verdad a Susan desde el principio. -Estoy bien… me mudé. - ¿Por qué no me dijiste nada? – su voz se escuchaba decepcionada y eso hizo que mi corazón se encogiera. - Lo siento por haberte preocupado por nada, pensaba hablar contigo hoy de eso… pero a solas, Alex no debe saber nada de esto. Te lo diré todo después del trabajo. Nos despedimos y salí directo al trabajo, la mañana en el trabajo paso con normalid

