Seguramente Javier iría como siempre de presumido con su traje de $1000 dólares, así que al menos llevaría lo más caro que tenía en mi closet: unos tacones que me habían costado $60. Tenía mucho tiempo de no usar esos tacones, pero realmente se veían bastante nuevos, me puse un vestido n***o con cuello cuadrado que lo único que dejaba a la vista eran mis hombros, el vestido me llegaba dos dedos arriba de la rodilla y en general era lo suficientemente adecuado para la ocasión. Salí de casa, me subí al auto y seguí la dirección que me iba indicando el GPS. Iba unos cinco minutos retrasada cuando salí de mi casa, pero no creo que Javier llegue antes, el banco queda más lejos del restaurante que mi casa, aparte que él estaba en una reunión, es bastante probable que se retrase por eso. Cruc

