Todo esto de la fiesta en un principio pensé que sería algo más íntimo, donde solamente estaría la familia más cercana de Javier, pero viendo desde la ventana de una de las habitaciones al ver a tantas personas en el patio de la casa me doy cuenta de lo equivocada que estaba. Este día sentía un mal presentimiento, no me sentía tan segura como otras veces y es que no solamente tendría que convencer a un pequeño grupo de personas que yo soy la prometida de Javier, literalmente están las personas más importantes de la empresa allá afuera, el simple hecho de pensar que podía echar todo a perder hacía que hasta me dieran escalofríos. - ¿Estas lista? – escuché la voz de Javier entrando a la habitación, me di la vuelta para verlo, se veía bastante elegante en ese traje azul oscuro. - Sí – l

