—Me niego a aceptarlo ¿Okay? ¡No puedes solo enamorarte de una persona por un beso en un pasillo! —casi grito entre gruñidos. —Tal vez no te enamoraste en ese momento, quizá fue cuando te tiró la chocolatada o cuando puso pegamento en tu shampoo en las duchas o... —suelta un enorme suspiro y guarda un momento de silencio para luego continuar— Pasaron por muchas situaciones y a veces quieres tanto odiar a una persona que no te das cuenta de que los sentimientos que están aflorando son otros. Y una maldita mierda, ¿Por qué le sale justo ahora su personalidad de psicóloga?. No siento las energías suficientes en mi cuerpo para lidiar con ese tema, es algo para lo que no me siento preparada de afrontar. Me pongo de pie y la dejo ahí sentada, está como de costumbre un tanto desconcertada con

