CAPÍTULO 8.-3

2831 Palabras

Lo cierto es que allí sentadas en el suelo, las dos nos miramos y nos echamos a reír, una risa nerviosa que ninguna podía cortar, y allí nos tienen ustedes, retorciéndonos de risa sin levantarnos. No sé cuánto estuvimos, luego ayudándonos una a la otra nos acabamos poniendo en pie, nos presentamos, ya que estábamos más calmadas y nos disculpamos, luego cada una siguió su camino, aunque no fue por mucho tiempo. Llegué a la habitación a la que iba, la persiana estaba casi abajo, la penumbra en que se encontraba aquel lugar, no sé por qué en ese momento me molestó, y sin decir nada fui a subir aquella persiana, aún no había visto quién había allí, bueno, eso no es raro, yo no soy gato y no suelo ver en la oscuridad. –¡No, por favor no la suba! –escuché que decía alguien que en ese momento

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR