Pasadas unas horas estábamos en el centro comercial y nos encontramos con los padres de David, así se llamaba el chico. Kay se alejó con ellos para que Ignacio no escuchara la conversación. Pero él estaba muy pendiente. Mia y yo estábamos sudando frio. David se despidió de nosotros y se fue con sus padres. Lo vi abrazar a Kay, miré a Ignacio y tenía el ceño fruncido, llevamos a Mia a su casa y en cuanto se bajó Ignacio nos miró a las dos. -Ahora mismo me van a explicar que está pasando aquí? Joder, la que se iba armar. -No sé de qué estás hablando mi amor –Dije sin mirarlo. -No Megan, no le cubras cosas, ya te metió en un problema la vez pasada, por esto mismo. –Respondió con voz sería. Yo suspiré y kay me miró nerviosa. -Megan no tiene nada que ver. Ella no sabe nada. -Sí, sí

