Los días pasaron y las cosas estaban marchando igual de bien. Vimos a Kate y par de veces más, ella e Ignacio realmente se llevaban bien. Así que yo estaba feliz. En la oficina todo marchaba bien así que podía escaparme y pasar más tiempo con Ignacio.
-Megan, quiero que conozcas a mi familia, Nos invitaron a una cena el viernes -Dijo Ignacio cuando estábamos apunto de dormir. -Me tienen enloquecido preguntándome cuando te voy a llevar a casa.
Yo me quedé en silencio, la verdad es que no sabia ni como actuar con una familia tan grande como la de Ignacio.
-No quiero presionarte mi amor, siempre puedes decir que no, se que es muy pronto. -Dijo Ignacio cuando no obtuvo ni una palabra de mi.
Ignacio tenía 3 hermanas, el era el mayor de todas, las 3 vivían con sus padres, el me lo había contado en una de nuestras salidas. Yo ni siquiera tenía amigas, como se supone que me iba a enfrentar a 3 mujeres o mejor dicho a 4 contando a su madre.
-Le voy a decir a mamá que es muy pronto, no tienes que decir nada. -Dijo el algo nervioso.
-Lo siento, me encantaría -Respondí saliendo de mis pensamientos y el inmediatamente me sonrió. -Gracias Megan, mi familia estará feliz de conocerte.
El día de la cena llegó y a mi la ansiedad me estaba comiendo, tuve que que hacer 3 horas en el gym para intentar calmarme y aún así no lo logré, así que Tuve que tomar una dosis extra de ansiolíticos cosa que me iba a impedir probar algún tipo de alcohol en la cena. Joder, que desastre.
A media tarde las cosas se complicaron en una de las obras y me tuve que hacer cargo, todo fue más largo de que esperado. Joder iba a llegar tarde a la primera cena con la familia de Ignacio. Cuando revise mi teléfono tenía muchas llamadas perdidas de el. Inmediatamente lo llamé.
-Perdon, perdón, se me hizo tardisimo mi amor. Si quieres adelantate y luego te alcanzo. -Dije algo preocupada, no quería el que pensara que conocer a su familia no era importante para mí.
-Pense que habías huido. -Dijo el en tono juguetón. -Y no señorita, Te voy a esperar, si llego a casa sin ti me van a echar apenas baje del auto. -Dijo riendo.
-Ya estoy conduciendo a casa, en 30 minutos puedes pasar por mi. Y si, prometo estar lista en 30 minutos. -Dije riendo.
Corté la llamada y conduje a casa, me arreglé lo más rápido que pude. Ignacio llegó exactamente en 30 minutos después.
-Estas hermosa Megan, que afortunado soy - Dijo tomando mi mano y haciéndome dar una vuelta.
-Gracias. -Respondi yo dándole un corto beso.
Camino a casa de sus padres yo estaba jodidamente nerviosa.
Cuando llegamos sus padres nos esperaban en la puerta.
El se bajó del auto y abrió mi puerta, inmediatamente tomó mi mano.
El los saludo y me presentó.
- Mamá, papá, Ella es Megan, mi novia
Su mamá me miró y asintió. Si señores, había sido aprobada por la madre de mi novio, había visto a Kate hacer eso muchas veces con las personas.
-Soy kiara, pero puedes llamarme como gustes cariño. -Dijo ella acercandose a mi y dándome un abrazo. -Estaba loca por conocerte, mi hijo habla maravillas de ti. Al verla de cerca pude notar que sus ojos eran iguales a los de Ignacio, eran esos mismos ojos que delataban su estado de ánimo.
-Hola muchacha, es un placer. -Me dijo su padre tendiendome la mano y dedicándome una media sonrisa.
Entramos a la casa y en el salón estaban sus hermanas, enseguida todas posaron la mirada en mí, eso me hiso sentir realmente incomoda. Ignacio se adelante y me las presentó a todas eran 3 chicas realmente hermosas. Él era el mayor de ellas. La segunda era Inger, era muy parecida a él, tenía sus mismos ojos, era su misma mirada. Era Ignacio versión mujer.
-Bienvenida a la familia cuñada, espero que no te asustes y salgas corriendo con esta loca familia. -Dijo dándome un abrazo.
La tercera se llamaba Kia, -Vaya que eres hermosa dijo dándome un abrazo.
Y la Cuarta era kay, una hermosa adolescente que brinco hacia mí, si no es porque Ignacio estaba a mi lado nos caíamos las dos.
Ellos eran una linda familia, Charlamos un poco, ellos me contaban travesuras que hacia un niño Ignacio muy inquieto. Y yo me divertí mucho.
Supongo que así debían ser las familias. El papá de Ignacio se relajó y reía con ellos.
-Cómo puedes ver crecí rodeado de mujeres. -Dijo Ignacio besando mi mano, que cabe destacar, nunca soltó en toda la noche.
-Ains, pero que no te engañe, ese pequeño demonio rompía mis muñecas. -Dijo Kia y Todos reímos.
-Deberías traerla al cumpleaños de tu Padre Hijo. -Dijo su madre sonriendo.
-Lo hare mamá. -Respondió Ignacio, dándome un corto beso en los labios.
La cena estuvo increíble. Y la familia de Ignacio también. A excepción de su padre que observaba todos mis pasos. Creo que no le había caído bien.
-Megan debemos tener una tarde de chicas -Dijo kia. – Si Megan, Dijeron Kay e Inger al mismo tiempo.
-No tan Rápido. Las cortó Ignacio. No voy a torturar a Megan con su tarde de chicas. – No quiero que salga corriendo. -Dijo riendo.
-Eres un tonto Ignacio dijeron las 3 al mismo tiempo.
-Claro que si chicas. Cuando quieran.-Respondí sonriendo.
Nos despedimos no sin antes prometerles que los vendría a visitar más seguido.
Cuando subimos al auto. Ignacio me interrogó. – Te sentiste incomoda? ¿Algo estuvo mal? Sé que mi familia puede llegar a ser atosigante.
-No te preocupes, me hicieron sentir muy bien. Todo estuvo perfecto -Respondí, tomando su mano y dándole un pequeño beso. Tienes una hermosa familia.
El asintió - lo sé mi amor, las chicas están locas, pero son buenas chicas.