CAPÍTULO 6

2733 Palabras
-Te quedas conmigo? -Pregunté haciéndole ojitos. -Claro mi amor. -Respondió estacionando su auto. Él tomó mi mano y subimos juntos las escaleras de la entrada de mi casa. Yo me puse en frente de él y lo besé. No podía negarlo, el era un buen besador. Me ponía celosa el saber que con alguien había aprendido. Cuando corté el beso yo estaba jadeando y el tenía las pupilas totalmente negras. Pero no eran negras porque estaban dilatadas, eran un n***o diferente. No se cómo explicarlo. Yo lo tomé de la mano y entramos a mi casa, las luces se encendieron apenas puse el primer pie en ella. Una vez dentro el me volvió a besar. Cuando me di cuenta ya estaba perdida. El bajó la cremallera de mi vestido quedando yo solo en ropa interior y tacones. -Eres más hermosa de lo que pude haber imaginado Megan. -Dijo con una sexi voz ronca. Que imaginariamente bajó mi ropa interior. Yo lo volví a besar y el me tomó en sus brazos. -Tu habitación donde esta? –Arriba dije señalando las escaleras, el las subió conmigo encima. Me acostó en la cama y cuidadosamente quitó mis tacones. Luego besó mis pies y mis piernas. En ese punto yo estaba muy excitada. El fué dejando pequeños besos lentos en mis piernas hasta llegar a mi sexo. Pero yo lo detuve y el me miró un poco confundido. -Hace mucho que no estoy con nadie, y debo confesarte que no soy la mejor en esto. El asintió – Paramos si quieres mi amor. No quiero apresurarte a nada. -Lo atraje hacia mí y lo besé. – No quiero parar. –Le quité la camisa y ahí estaba una tableta de 6 chocolates bien marcados que toqué uno por uno, su cuerpo era un espectáculo. El quitó mi brasier y tocó mis senos llevándose un pezón a la boca. –No sabes cómo soñé este momento. –Dijo- Y podría jurar que su boca estaba aguada. Luego bajó y quitó mi tanga despacio y con cuidado mientras iba dejando pequeños besos a su paso. Se posó en mi sexo y fue dando pequeños besos hasta meter su lengua y joder me hizo estremecer. -Tomas la píldora Megan? –Preguntó subiendo y posándose en mi cuello. -No. Respondí rápidamente. -Joder yo quería sentirte completamente – Dijo con una sexi voz ronca que me puso a 1000. Luego se alejó de mí y se quitó sus pantalones. Su erección era enorme aun a través de sus calzoncillos, sacó su billetera de sus pantalones que yacían en el suelo, se acercó a mi mesa de noche y la puso ahí, me tomó de las manos y me paró justo en frente de él, guiando mis dedos con sus manos a la marca en v de su abdomen hasta bajar su bóxer liberando su enorme erección que se posó en mi abdomen y Podría jurar que eran unos 23 enormes centímetros. El me besó y cuando llegó el momento de entrar en mí fue cuidadoso. –Estas bien? - Preguntó algo preocupado. Yo asentí. – Es que estas muy roja Megan dijo mirando mi rostro. –Yo solté la respiración que había contenido porque realmente me estaba doliendo. -Quieres que pare? Pregunto deteniéndose. –Noooo –negué casi gritando y él sonrió. –Sus deseos son órdenes. Sus embestidas fueron suaves al principio y luego se fueron acelerando. Llegó un momento donde me perdí cerrando los ojos mientras gemía… Y si, acababa de tener mi primer orgasmo. Cuando abrí los ojos, aun jadeante, el me miraba y sonreía – Joder Megan, eres un jodido espectáculo. –Me besó y me embistió varias veces más antes de llegar al orgasmo. Sus gemidos eran lo más sexi que yo había escuchado en mi vida. Estuvimos abrazados por un rato. Luego nos dimos un baño juntos en la tina. –Hace mucho que no me sentía así. –Dije jugando con sus manos llenas de espuma. -Así como mi amor? -Preguntó el besando mi espalda. -Feliz. – Exclamé y el me abrazó. Esa noche nos dormimos tarde hablando de todo un poco. Yo me quedé dormida en su pecho. Y cuando me desperté seguía de la misma manera. Me vestí en otra habitación para no despertarlo. Le dejé una nota y me fui a trabajar. Una hora después recibí una llamada de él. -Buenos días a la mujer más hermosa del mundo. -Buenos días dije mi amor. -Dije con una evidente sonrisa de enamorada. -Por qué no me despertaste? Me hubiese encantado darte un beso de buenos días. -Lo siento mi amor, como hoy no trabajas no quise despertarte. Pero si te di un beso de buenos días. -Ese beso no cuenta porque yo estaba inconsciente. -Dijo riendo. -Me esperas en casa? ¿Y así te doy todos los besos que quieras? -Me encantaría, pero mi madre nos invitó almorzar a los dos y aunque me veo muy sexi con tu bata, mi familia se burlaría de mí. -Tienes razón- Respondí riendo. -Puedes escaparte toda la tarde? Hay un lugar al que quiero llevarte. -Si mi amor. Paso por ti. -Te estaré esperando. Te quiero. -Yo también te quiero –Respondí cortando la llamada. Llegamos a casa de los padres de Ignacio y su familia estaba afuera esperándonos. -Vaya autazo dijo Kia saludándonos. -Es de Megan –dijo Ignacio – Ella realmente está loca por los autos – Ella me miró y yo me encogí de hombros. -Me dejas conducirlo? –Preguntó ella dando saltitos. -Claro. -Respondí tendiéndole las llaves. Pero Ignacio se las arrebató -No le vas a destruir el auto a Magan y no te vas a matar esta noche kia. Ella sonrió – Que exagerados eres Ignacio. – Cuando no esté el, me dejas conducirlo ok? Dijo en mi oído. Yo sonreí asintiendo. Y Luego nos sentamos a comer. -Megan cariño, Estoy pensando en hacer una reunión para que nuestras familias se conozcan. –Dijo kiara. – Puedes invitarlos a todos, primos, hermanos, abuelos a todos. Nuestra familia es grande y va a venir toda así que toda la tuya tiene que venir. Ignacio me miró. Iba a decir algo cuando yo lo detuve. -Solo somos mi tia y yo, no hay más nadie. –Dije encogiéndome de Hombros. -Y tus padres? –Preguntó kia. –Ignacio la miró y sé que la estaba regañando con la mirada. -Ellos murieron hace mucho tiempo. -Respondí. -Eso es muy triste – Dijo Kia con cara de pena. Kiara se acercó a mí y me dio un abrazo -Cariño, esta es ahora tu familia también. –Las chicas se acercaron y me abrazaron también. Pero yo quise salir corriendo. Estas muestras de afecto no eran normales para mí, yo solo las había recibido de kate. El almuerzo terminó y nos despedimos de su familia porque teníamos que ir a un lugar pero Ignacio no me había dicho a donde. Tomó las llaves de mi auto y condujo. Llegamos a una casa en las afueras de la ciudad, el lugar era bastante lindo. Bajamos del auto e Ignacio tomó mi mano y me condujo a la entrada. El tocó la puerta y nos abrió una chica, ella tenía el Cabello n***o por los hombros y una piel muy blanca, sus ojos eran grandes y verdes. Vestía de vaqueros y tacones. Era realmente hermosa, ella sonrió e Inmediatamente se le lanzo encima a Ignacio y este la atrapo, pero sin soltar mi mano, así que prácticamente yo le estaba tocando el culo a una desconocida que se había lanzada a los brazos de mi novio. Joder, no sabía ni que pensar. -Idiota al fin vienes a visitarme. -Dijo ella dándole un beso en la mejilla. -No se dé que te quejas, si siempre que te llamo para vernos estas ocupada, así que me tocó llegarte de sorpresa. –Dijo el sonriéndole. – Quiero presentarte a alguien. Ella volteo hacia donde yo estaba y su cara fue de sorpresa, podría jurar que no se había dado cuenta que yo estaba aquí. -Ella es Megan. –Dijo Ignacio. Ella me sonrió – Hola Megan, Al fin te conozco. Soy Summer. -Dijo ella tendiéndome la mano derecha. -Hola Summer. Te daría la mano, pero… -Dije señalando mi mano que Ignacio no soltaba. Ella miró mi mano y luego miró a Ignacio -Joder, Ignacio, tu novia me está tocando el culo, Vaya manera de romper el hielo –Dijo e inmediatamente empezamos a reír. Ella se bajó de sus brazos y se acercó a mí para recibirme con un abrazo. Summer era la mejor amiga de Ignacio, eran amigos desde que eran niños. El me había hablado mucho de ella. Se notaba la extrema confianza que se tenían, puesto que los dos bromeaban cosas uno del otro. Yo solo los observaba y reía con sus ocurrencias. Solo me bastaron 10 minutos para darme cuenta que no podía estar celosa de lo que ellos tenían. -Oh Ignacio, creo que estoy completamente enamorada de tu novia. – Dijo ella sonriendo. Es un mujerón, es inteligente, hermosa y joder, puedes hablarle de lo que sea y ella sabe del tema, me encanta. -Summer, vas a incomodar a Megan. –Dijo el negando con media sonrisa. -No te preocupes Megan, estoy comprometida. –Dijo ella y señaló su dedo. –Daniel debe estar por llegar, ya lo conocerás. A los minutos llegó Daniel, su novio, un gigante musculo como Ignacio. Ella lo recibió con un beso y me miró. – Se lo que estás pensando Megan, y mi respuesta en sí, solo recibo a Ignacio de esa manera que viste. Daniel me miró y asintió – Es cierto, las primeras veces te va a parecer incomodo, pero ya te acostumbraras. -Dijo riendo y acercándose a mí para darme un beso en la mejilla. –Por cierto, soy Daniel. Es un placer conocerte. -Ya te vas a enamorar de ella al igual que yo. –Dijo Summer. -Basta los dos, dejen de meter a Megan en sus fantasías. -Dijo Ignacio apartándome de los dos y Ellos rieron. Ignacio y Daniel salieron por cervezas y yo me quedé sola con Summer. Summer era extrovertida, al contrario de mí, pero jamás me hizo sentir incomoda. -Lo haces feliz Sabes? Dijo ella tomando mi mano. -Solo le devuelvo un poco de lo que él me da. –Respondí encogiéndome de hombros. -Nunca lo había visto tan feliz. Gracias. –Dijo esto y me abrazó. Estuvimos hablando por un rato, Summer era dueña de una importante revista y Daniel era abogado. Se habían comprometido hace poco. Ellos Realmente eran una linda pareja. -Como se conocieron Ignacio y tú? Pregunté. -Nos conocimos en la primaria, Ignacio era una niña llorona y yo lo cuidaba. -Dijo ella riendo -Puedes preguntarle para que veas que no te miento, tal vez te lo adorne y te diga que era un niño temeroso. Habían pasado dos horas y ellos no habían vuelto así que Summer llamó a Daniel y lo puso en altavoz. -Dónde están? Han pasado dos horas, se supone que solo iban por cerveza. -Perdón mi amor, nos bebimos unas cervezas y se nos pasó el tiempo. -Estas Borracho Daniel? No puedo creerlo, se fueron a beber y nos dejaron. Ni se les ocurra conducir así. ¿Dónde están? Iremos por ustedes. Él le dio una dirección que ella apuntó en un papel y cortó la llamada. -Vamos Megan. -Dijo tomando mi mano. Iremos por este par de idiotas que están borrachos. - Ellos se habían ido en mi auto, así que fuimos en el auto de Summer. Ella conducía como una loca. Confieso que tuve un poco de miedo. Llegamos al bar donde estaban los chicos y ella tenía razón, ellos estaban muy borrachos, hasta les costaba mantenerse de pie. Le quité las llaves del auto a Ignacio y lo ayudé a pararse, pero era un poco imposible para mí, ya que yo medio 1,56 e Ignacio llegaba al 1,90. Lo mismo pasaba con Summer y Daniel. Summer se cruzó de brazos enojada. -Mañana cuando estén sobrios los voy a matar a los dos. El portero se apiadó de nosotras y nos ayudó a subirlos a los autos. Yo me despedí de Summer e intercambiamos números. Ignacio se quedó dormido inmediatamente y yo conduje a mi casa, ya que sería imposible subirlo a su apartamento. Estacioné el auto y me dispuse ayudar a Ignacio a bajar de él, pero era muy difícil, él era muy pesado. Así que en uno de esos intentos me caí y me raspé las manos. No me quedó de otra que llamar al portero y pedirle ayuda. Ignacio estaba dormido, le quité los zapatos y calcetines, sabía que me iba a ser imposible cambiarlo, así que lo dejé como estaba. Recibí un w******p de Summer. – Todo bien Megan? Como te fue acostando a ese Gigante? -Todo bien. Imposible, tuve que requerir la ayuda del portero. ¿A ti? -Bastante “BIEN” no se quiso despertar así que lo arrastre. Jajaja. -Jajaja lo quise hacer, pero no pude moverle ni 1 mano. -Te parece si nos desquitamos y vamos mañana de fiesta tu y yo? -Me parece una buena idea ;) -Mañana te llamaré y cuadramos los detalles. Un beso Megan. -Perfecto. Besos. Todavía era temprano y yo estaba aburrida. Llamé a kate y hablamos un rato. Me metí en mi despacho a mirar unos pendientes y cuando terminé apenas estaba oscureciendo. Así que decidí darme un baño en la tina y así me relajaría por horas. Me llevé una botella de champaña y una copa, llené la tina y me metí. Así estuve por horas. Ignacio nunca se despertó y yo no tenía ganas de cenar sola, así que me decidí por no cenar. Después de la tina me acosté a dormir a su lado, el roncaba muy fuerte, en todas las veces que dormí con el jamás lo había escuchado roncar, él era de esos que se despertaban en el mismo lugar donde se dormían, dormir con él siempre había sido fácil, pero esa noche fue realmente incomodo, hacía ruidos graciosos y se quejaba un poco. Eso me puso alerta, el posiblemente estaba fatal, así que me quedé a su lado, conciliar el sueño me costó un poco, no sé a qué horas terminé durmiéndome. El domingo me desperté unas horas más tarde de lo habitual, Ignacio seguía profundamente dormido, pedí desayuno para los dos y desayuné sola. Cuando ya se estaba haciendo tarde, me preocupé. Subí a la habitación y lo desperté con besos. -Hola, despierta, estoy un poco preocupada por ti – Dije dándole pequeños besos en su cara. -El sonrió y abrió los ojos. Me atrajo hacia él, haciendo que quedara justo encima de él. -Hola – Estoy fatal. -Dijo apretándome contra él. Luego miró la habitación. –Como llegué aquí? -Es una larga historia que más tarde te contaré. El abrió los ojos preocupado – No me digas que subiste al auto con Summer? -Si –Dije suspirando. -Joder mi amor, lo siento. Summer conduce como loca. Yo sonreí. –Lo sé, pude darme cuenta. -Joder y enojada más porque me imagino que estaba enojada. -Si –Asentí, y el negó. –Un día se va a venir matando, ya se lo he dicho mil veces, pero no hace caso. Por favor Megan si vuelves a subir con ella quítale las llaves y conduce tú, de otra manera te prohíbo que subas con ella. Eso era muy extraño, Ignacio jamás me había prohibido nada. -Prometes que me harás caso en esto? –Preguntó preocupado. – Sé que no soy nadie para prohibirte nada, pero esto es importante para mí. -Está bien, Te lo prometo mi amor. -Me quedo más tranquilo mi amor. ¿Por cierto, a qué hora me dormí? -Muuuuy temprano. -Dije suspirando. ¿Me quedé sola un sábado en la tarde puedes creerlo? Él sonrió. – Perdón mi amor, te lo compensaré hoy. Yo negué. –Hoy tengo planes. -Iras a ver a Kate? -Pregunto intrigado. -No, tengo noche de chicas -Vas a ver a las locas de mis hermanas? -No, voy con Summer a una noche de chicas. -Joder, que no debía habértela presentado, Summer es una roba novias, se hizo amiga de todas mis ex. –Dijo riendo. Eso me hizo reír mucho.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR