-Bueno ya que estás aquí podemos disfrutar sin preocupaciones de la hermosa fiesta así que vayamos por un poco de comida. ¡Me muero por probarla! -Si por favor yo también estoy muy hambrienta. -Angélica venía de hacer un gran esfuerzo con su nuevo amigo y había quedado muy cansada, correr y cocinar tanto la sacaron de su rutina. Las tres caminaron a la fila que se había hecho para conseguir la comida. Casi todos los invitados esperaban por ser atendidos así que el espacio comenzaba hacerse estrecho conforme se acercaban. Angélica intentó unirse a la fila con sus amigas pero quedó un poco atrás cuando se mezclaban con los demás. Para su sorpresa alguien la aventó accidentalmente y ella chocó con otra persona. -Lo siento no fue mi intención. -Se disculpaba muy atenta. -No te preocupes,

