POV DOVE
Había sido una semana un poco extraña. Trabajaba de bloguera de moda entre otras cosas en mi empresa. Entre reuniones, conferencias y entrevistas se pasó muy rápido todo. De mi mente no salía el chico del club, es tan guapo y excitante. Pero también me intriga. La última vez que estuve en su casa me trató muy mal y me dejó claro que no quería verme de nuevo por su club. ¿Debería hacerle caso? Estaba tirada en la cama con una lencería negra sensual pensando en ese hombre. ¿Qué estará haciendo ahorita? ¿Pensará en mi? Ni siquiera se su nombre así que no lo puedo buscar en las r************* para enviarle mensajes.
Tal vez debería ir a otro de sus clubes.
Busqué en Google quien era el dueño del club Noche Mágica y me salió su foto de inmediato. Mis ojos brillaron al verlo.
Trevor Brown.
Mordí mi labio inferior al ver sus fotos. Es tan guapo, su sonrisa, su cara seria. Todo de el me encantaba. Elegí una de sus mejores fotos y la puse de fondo de pantalla en mi celular. ¿Esto es amor? Porque no dejo de pensar en el. Estuve deseando que llegara el fin de semana para poder verlo. Pero fue muy claro que no quería verme en ese club en especial.
Anote la dirección de otro y decidí que iría a ese. Después de todo no estoy desobedeciéndole.
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Al día siguiente fui al salón se belleza para arreglarme el cabello y las uñas. Entre pláticas con las chicas se me fue el tiempo rápido. Pase por la tienda y busqué un vestido sensual para esta noche. Elegí uno n***o, con la espalda descubierta y muy corto. Cuando llegue a casa me vestí y me puse algo de maquillaje. Con la foto de Trevor en mi celular me decidí a ir. Tenía que verlo.
Manejé hacia ese club, no sabía si Trevor vendría a este lugar. La verdad tenía cero esperanzas de verlo. Normalmente siempre se mantiene en el club del que me echó.
Tomé algunas copas de whisky y baile sola. Tuve varias invitaciones a bailar pero ninguno me interesó. El único que me interesa es Trevor y no está aquí.
*
POV TREVOR
Había sido una semana vacía. Por alguna estupida razón Dove no salía de mi cabeza. La chica estaba loca, estaba desquiciada pero aún así me atraía como no tenía idea. Sus ojos, sus labios, ese cuerpo sexy que tiene. Todo de ella. Siento que me estaba volviendo loco por sentir estas estupideces. Pero nunca había sentido esto por nadie. Dove es diferente. Es rebelde, terca, no le tiene miedo a nada. Me provoca.
Estaba en mi balcón, sin camisa fumándome un cigarrillo mientras me acordaba de su perfume. Hoy empieza el fin de semana, ¿y si Dove llega al club? Lo admito, tenía ganas de verla. Me puse una camisa y salí pero antes de arrancar recibí un mensaje de Criss diciendo que tenía una reunión en el club del lado norte.
Maldije a lo bajo y no me quedo mas remedio que irme hasta allá. Ya había perdido la esperanza de verla. Cuando llegué Criss me estaba esperando con los demás. Entramos y avanzamos. Mi mirada se posó en una chica riéndose en la barra.
Es Dove.
Sentí rabia cuando la vi riéndose con otro chico. ¿Se atrevió a venir? Le dije muy claro que no quería verla por aquí. Definitivamente es una terca.
—Adelántense, tengo que hacer algo rápido. —les digo y me dirijo a Dove. Me pongo a su lado hasta que me nota.
—Hola, guapo. Pensé que no te iba a ver por aquí.
La tomé del brazo y la llevé hacia la habitación vacía.
—¿Qué demonios haces aquí? —la encaré—te dejé muy claro que no quería verte por aquí.
Dove sonrió de lado. Hoy está muy sensual con ese vestido n***o. Sus labios se ven muy apetecibles.
—Tu me dijiste que no podía ir al otro bar por eso he venido aquí. ¿Por qué te enojas? Al final ha salido bien porque te he visto. Te extrañé, Trevor.
—¿Cómo sabes mi nombre? —la miré sospechosa.
—Está en Internet. —sonrió, poniendo su mano en mi hombro.
—Es mejor que te vayas, ya no se como decirte que no te acerques a mis clubes.
—Shh relájate un poco y solo disfruta. Trevor, no he dejado de pensar en ti todos estos días. Me tienes mal. —la chica se acercó. Sentí que mi corazón se aceleró al pensar que me daría un beso pero la detuve: no iba a caer, nadie más sabía que yo estaría aquí hoy. Ni siquiera yo. Definitivamente tiene que ser una espía.
La acorralé en la pared y me acerqué mucho a ella. Sentí su respiración cerca. Eso me gustó.
—Mejor vete, Dove, la próxima vez no tendrás tanta suerte. —dije y salí del baño. Odiaba sentirme así por esta mujer. No me podía controlar.
Recibí un mensaje de uno de los guardas.
Alguien te ha tomado una fotografía con la señorita en la habitación. Se ha ido. Lo he visto por las cámaras.
—¡Maldita sea!
Eso significaba peligro para mi y para ella. Me preocupaba que la fotografía cayera en manos equivocadas, tenía muchos enemigos y podrían hacerle daño. Pero no, estoy preocupado por mi y no por ella. Ni siquiera me importa lo que le pase a la chica.
Iba a subir las escaleras pero me detuve en seco. Tenía que encontrar a Dove antes de que alguien más lo hiciera.
*
POV DOVE
Estaba en mi auto yéndome para la casa después de mi encuentro con Trevor. Fue intenso pero sabía que le había gustado en el fondo. Le había gustado verme. Trevor puede ser muy el jefe serio todo lo que quiera pero le gusto.
Yo se que si.
Un auto me interceptó y me hizo frenar en seco. Salieron unos hombres de él y vinieron hacia mi. ¿Serán los hombres de Trevor que vienen a interrogarme? ¿De nuevo? Mejor, así veo otra vez a Trevor. Salí del coche y ellos me tomaron de manera brusca.
—No es necesario tanta violencia, yo iré por mi propia voluntad —les digo. Me amarraron las manos de manera muy brusca.
—¡Cállate!
—Les dije que no es necesario, yo puedo ir sola. —insistí.
—Te dije que te calles —espetó uno de ellos y me dio una bofetada muy fuerte. Entonces supe que no eran los hombres de Trevor. Me pusieron una cinta en la boca cuando estaba por gritar y me subieron al coche. Por más que patalee y quise zafarme no me dejaron. Todos estaban pendientes de que no hubiera algún movimiento en falso.
Pasó un tiempo largo cuando llegamos a un lugar. Estaba oscuro y no pude ver bien, sabía que esto no sería nada bueno para mi. Estos tipos se veían que no estaban jugando. ¿Qué haría ahora? ¿Cómo saldría de aquí? Uno de ellos me sacó del coche y me lanzó al piso. Había llegado al infierno.