Habían pasado dos largas semanas en las que no me detuve en ningún momento, tuve que encargarme de todo el papeleo para el departamento y de comprar algunos muebles esenciales que necesitaba. Evan estuvo durante todo el proceso conmigo, ayudándome y también Celeste que me ayudó con la decoración de mi nuevo hogar. Me sentía muy emocionada por todas las cosas que me estaban ocurriendo ahora mismo, hace un año atrás no me imaginaba teniendo mi propio lugar, ni mucho menos a punto de entrar a la universidad, lo cual estaba por ocurrir dentro de una semana. El fin de semana ya por fin me iría a New York para estrenar el departamento y poder definitivamente vivir ahí, así que estos días había tratado de estar el máximo tiempo posible con mis padres. Los echaría mucho de menos, sobre todo la

