EVAN. Amanda no respondía mis mensajes, había pasado un día y aún no sabía nada de ella, ¿hará nuevamente lo mismo? ¿Desaparecer sin razones y no hablarme más? No la entiendo y eso me está carcomiendo la cabeza, sé que su dignidad ha sido pasada a llevar las dos veces que la he rechazado, pero ella tampoco es capaz de ponerse en mi lugar y comprender que no quiero que algo así de importante suceda en estado de ebriedad o en un baño de un club, anhelo algo más lindo y especial. -Amanda por favor responde. Necesitamos hablar. No hagas esto de nuevo, no es justo. Eran alguno de los mensajes que le habían mandado y que ella había ignorado con éxito. A mitad del día ya me sentía algo desesperado así que solo tomé mis llaves y salí de mi casa corriendo, corrí sin parar hasta su hogar. El

