31: El regreso de Romina

1933 Palabras

El vendedor e informante se quedó atrás y nosotros salimos a las calles de Estambul. Aunque le estaba sumamente agradecida a Charlotte por el presente que nos había dado, tenía que reconocer que este ambiente me gustaba más que el de Grecia. —¿Sabes? Un día me juré que si regresabas, no te iba a soltar. —Adrián apretó mi mano con la suya —. Es justo por eso que ahora me siento feliz de que mi mano sea capaz de estrechar la tuya y caminar por las calles del país que tanto te apasiona. —Y jamás pensé que esto iba a ser posible, te juro que llegué a imaginar que ya te encontrabas casado con Romina… por cierto… ¿Qué pasó con ella? —No lo sé y tampoco me importa —él alzó los hombros con indiferencia —. Si acaso llega a venir con sus ideas de que vamos a casarnos, le diré que vino demasiado

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR