—¿Javier porque no tocaste antes de entrar? —Disculpe señor, lo que pasa es que… como nunca lo hago por eso no… toqué. ¿Estaba hablando con… su amiga? —respondió Javier mirando a William quien de nuevo lo veía molesto. William suspiró y puso dos de sus dedos en la parte superior de su tabique cerrando sus ojos para tratar de calmar su rabia, ya que, no podía hacer o decirle nada a Javier del comienzo de su pequeño romance con la madre sustituta. —Si... hablaba con ella. —¡Ay, perdón señor que inoportuno fui!...¡Lo que pasa es que como vi que estaba algo molesto pensé que era porque sentía hambre y por eso fui corriendo a traerle la fruta! William lo miró conteniendo su enojo de nuevo y haciendo un suspiro de lo fastidiado que estaba le respondió: —Tranquilo…no te preocupes, no pasa

