Fernando —Promete que no vas a ir a matarlo... —Manuela no prometo nada. —... Sin mí. Me quedo mirando a mi hermana sin poder evitar que una sonrisa se dibuje en mis labios. Fabi se remueve en mis brazos y acaricio su cabello susurrándole que vuelva a dormir. —Está bien, prometo que si voy a matar al hijo de puta, te llevaré conmigo —susurro para no despertar a Fabi. —La persona que hizo sentir a mi amiga de esa manera, merece morir, lenta y dolorosamente. —Me encanta la parte del dolor. Pero eso lo pensaremos después, ahora ella nos necesita. —Tenías que haberla visto Fer, había tanto dolor en sus ojos. Estaba pálida y tan asustada. —Maldito hijo de puta. —La mujer no tenía ni idea que el hermano de sus hijos estaba a unos metros, en la panza de Fabi. Ella no sabe la clase de ba

