Fabiola —No puedo creer esto —resoplo indignada—. Es increíble que no haya algo realmente bonito. —Lo sé, es una mierda. —Manu fulmina un horrible vestido de tirantes. Es enorme y desproporcional. —Se supone que esta es la etapa más hermosa de las mujeres, ¿cómo podrán verse hermosas con esta horrible ropa? —Tere arroja el vestido al suelo—. Dan vergüenza. Lo que intentan es hacer sentir más gorda a la chica. Tengan consideración. —No me gusta nada —dice Rosi—. Vamos al de allí, tal vez encontremos algo mejor. Hoy estamos de compras. Algo que he odiado toda mi vida hacer. Es muy incómodo ir a un almacén y tener que seleccionar las tallas más grandes, frente al ojo crítico de las otras clientas y las mismas asesoras y luego "probártelo" y "enseñarlo" para confirmar si te queda o no. Y

