Capitulo 37

1641 Palabras

Mis ojos se abrieron de par en par. "Oh, Dios..." murmuré. Me moví de su cama y él saltó encima. Temí por sus brazos, pero se veía bien. Quiero decir, ¡tal vez debería haberme preocupado más por mi propio trasero! Su gran polla se movía como si esa cosa tuviera mente propia. "¿Qué? ¿No quieres?" "Samuel..." —Bueno, podemos parar aquí, hombre. No quiero hacerte daño. Al fin y al cabo, esa es tu recompensa. —Samuel me sonrió con suficiencia. El hombre irradiaba masculinidad, sexo y confianza. La energía máxima de un pene enorme. Y todo era para mí. "¡Aún no has visto nada!", lo desafié. Salté a la cama y quedé de pie sobre su sudoroso y tembloroso cuerpo. "¡Ese es mi muchacho!" se alegró. —¡Cállate y fóllame! —grité. Me agaché para empalarme en su enorme polla. Tenía que demost

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR