Él se rió entre dientes. —No, es solo que... Te trato como a una de mis amigas. Bueno, ahora eres una de mis mejores amigas, así que me cuesta imaginar que para ti tener sexo con chicos y estar en una relación con ellos sea normal. Samuel y su manera de decir su verdad en cada momento. Era sobre todo entrañable, pero a veces podía resultar molesto. Sobre todo cuando su verdad me dolía. Pero eso no fue lo peor. Más tarde, estábamos empezando la semana final con sus yesos y pensé que ésta era mi última oportunidad de aprovechar al máximo la situación. Puede que Samuel me haya estado usando para tener sexo sin sentido, pero definitivamente yo tampoco era el bueno de la historia... De todos modos, como comprendí dolorosamente que él rápidamente volvería a sus viejos patrones una vez que

