- Todo esto es ridículo. - se queja Thea, por vez número un millón en lo que llegó al departamento. Ambas estamos en la habitación, vistiéndonos juntas, ya que quedé con Giovanni que nos buscarían por acá. - ¿Vas a seguir así toda la noche? - pregunto, terminando de alistarme. Elegí ponerme un vestido n***o corto, con unas finas tiras de color dorado, al igual que las sandalias. Y deje mi cabello suelto. - Es solo que me huele raro, y no hablo de su colonia. Sino algo mucho peor. - sentencia como una vieja cascarrabias. Por otro lado, mi hermana se puso un top n***o de mangas cortas y cuello, que le llega hasta debajo de sus senos, lo que permite ver los tatuajes de su cuerpo; unos pantalones tipo de carga camuflados, y unas botas militares negras. Su cabello corto, que ahora lo ti

