Giovanni - ¿Podemos ir yendo? - pregunta Declan con impaciencia, parado frente a mi. Miro el reloj de mi muñeca. - Aún faltan 40 minutos para la hora en la que quede con Nina. - respondo, sentado en el sofá de a sala de mi suite del hotel, con un vaso de whisky entre mis manos. - ¿Qué manía tienes con los horarios y la puntualidad? - me reprocha. - Me conoces desde hace 22 años, ¿y recién ahora te molesta? - digo. Lanza un suspiro de fastidio. - Vaya, si que estás ansioso por esa cita. - agrego divertido, y le doy un sorbo a mi vaso. - ¿¡Qué!? ¡Claro que no! - exclama ofendido. - No tienes que fingir conmigo. - Solo quiero terminar con esa maldita cita, y dar el tema por cerrado. - sentencia. - Me intriga porque no cayo rendida por mis encantos, luego de está noche que ya puedo

