POV Rosylyn Jugar con fuego Jamás pensé que el haber chocado con mi coche se habría convertido en el impulso último que necesitaba para encontrar ese despertar en mi alma. No quería rayar en lo cliché para decir que quería dejar de ser la cenicienta; simplemente me sentía harta de lo que había sido mi vida antes de todo eso y por esa razón estaba decidida a vivir sin importarme las consecuencias. —Espero no arrepentirme de esto —susurró cuando lo miré a los ojos. Antone me abrió la puerta como nunca antes lo había hecho, de hecho era la primera vez que yo había viajado a su lado en su coche. Él se encargó de siempre desligarse de mí dejándome siempre en segundo lugar y ahora le había tocado servir como mi transporte personal. —No puedo asegurarte nada —le dije, apenas me quedé de pie

