CAPÍTULO 46

1188 Palabras

ABBY KING Los motores rugieron con un sonido sordo y profundo. No como un estruendo más bien como un aviso de que pronto dejaríamos tierra y emprenderíamos el vuelo que me llevará hacia el núcleo de mi infierno. La noticia del viaje repentino me tomó por total sorpresa. La mirada de Stefano atravesó mi cuerpo y me sentí completamente desnuda frente a él, no de cuerpo, más bien de alma. Me miró como si buscara una respuesta escrita en mi rostro. No lo juzgo, yo haría lo mismo después de tener a mi pareja al borde del colapso. Bajé la guardia. Y ahora estoy aquí, a su lado, con una sonrisa en el rostro pero con una angustia palpitante. –Salvatore pidió mi presencia, qué, revisó mis malas calificaciones en el convento– me cruzo de brazos y piernas esperando que esta tensión baje.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR