Espiar a Natty era una cosa, pero conocerla…verla de cerca, sentir su esencia, saber cómo realmente era, escuchar su risa, tocar su piel pálida o ver cómo deseaba besarme, sentir sus labios sobre los míos o su mirada coquetear, querer meterme mano, era algo que jamás esperé y que menos busqué. Verla en vivo era mejor que seguirla, investigar sus sitios de internet, ver sus chat con sus amigos o saber a todos los lugares a los que iba, esta Natty no me conocía, pero quería hacerlo, sin Darek en su mente ella era otra persona, pero con su misma esencia, sentía que me estaba llevando la mejor parte de ella, que yo estaba viendo a la verdadera Natalia, que solo yo podía ver. Y sentía que no quería dejar que nadie más la viera, no, nadie más. Darek jamás podría conocer esto, porque ella no

