CAPÍTULO DIEZ Cassie miró a la mujer de cabello rosa con desconfianza. —Estoy ayudando aquí —le dijo, recordando se cuidadosa esta vez acerca de cómo describía su rol—. Llegué el fin de semana. Pero ¿quién eres tú? La mujer acababa de entrar. Obviamente tenía llaves. Seguramente Ryan se lo hubiera mencionado. Parecía ser un par de años menor que Cassie y era muy bonita, vestía unos jeans desteñidos de tiro bajo que resaltaban su figura curvilínea. Por su tez clara y el acento local, claramente era de la zona. —Me llamo Harriet, trabajo para las Criadas de Devon y vengo a limpiar dos veces a la semana. Generalmente lunes y viernes, a menos que el lunes sea feriado. —Ah —dijo Cassie. Aún estaba desconfiada, preguntándose si debía llamar a Ryan para asegurarse, cuando Dylan gritó desde

