Inuyasha miró a Kikyo y la chica con ojos aterrados negó. Cuando Inuyasha navegó en su mente Kikyo lloró, porque sabía que Kagome descubriría su secreto, ese que ella quería enterrar en el fondo de su alma y corazón. Desde pequeña Kikyo la odió. Kagome a pesar de no ser la más hermosa de las dos conseguía tener la atención de chicos de manera tierna, mientras ella tenía que conformarse con propuestas sucias de parte de ellos. Viejos morbosos tocándola y ella quedando en silencio porque al final todos la señalarían. Kikyo se había enamorado una vez, era un hombre algo mayor que ella que le había dado joyas y lo que ella más buscaba; amor. Soñó con ser algún día la esposa de ese hombre que la amaba con locura en una habitación, que hacía que su corazón lata con ilusión. Todo para descubrir

