Treinta y tres

1105 Palabras

Kikyo miró a Sesshomaru desde la distancia. Cuando el hombre parecía más absorto en sus pensamientos ella caminó despacio hasta él. Sesshomaru levantó la mirada del libro que tenía en manos para detallar a la hermana de Kagome. La vio el día que llegó, pero como su interés era matar a otra azabache la mujer frente a él había permanecido desaparecida para su radar. Plagarse de humanos era algo que detestaba, compartir con ellos lo odiaba porque él era superior a toda esa r**a. Así se sentía Sesshomaru. —Buenos días, señor Sesshomaru—la imagen de una mujer hermosa, esa era la que se supone debía Kikyo mostrar frente a Sesshomaru Taisho, sin embargo, el recuerdo de unos dulces ojos marrones eran lo que atrapaban su mente. No la mujer que seguramente solo buscaba algún beneficio de él. Aunq

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR