OLIVIA ESTRADA Estrés. Sentía el estrés recorriendo mi cuerpo cómo si se trátase de una carrera, quizá un maratón, en mis oídos retumbaba el sonido del reloj, una y otra vez, cómo si este se encontrará lo suficientemente cerca, comenzaba a estresarme, pero por más que intentaba despertar—o abrir los ojos—pero podía escuchar a mi alrededor cómo todo avanzaba, quizá muy rápido o muy lento, no lo entendía. Lo que podía escuchar era a Gia, pero aquella noticia no me encantaba. Creía que al abrir los ojos lo primero que querría sería verlas, ahora ya no me encontraba tan segura de querer eso. Podía sentir cómo todo avanzaba, pero yo no. —Deberías de tener miedo—, escuché. —Ricky, si tuviera miedo, no habría podido ser la reina roja—, se mofó. Presioné entre mis dedos temblorosos aquell

