Me levanto temprano, para así bajar al gimnasio que tenía en casa y hacer algo de deporte, Ámbar seguía durmiendo, después de lo dé anoche parecía más cansada, me doy una ducha rápido.
Recibí un mensaje de mis padres avisando que pasarían a la hora del desayuno, se lo comenté a la ama de llaves, al cambiarme, escucho que mis padres, habían llegado más temprano de lo previsto.
—Pensé que vendríais mucho más tarde—les digo en cuanto los veo
—¿Acaso no te alegras de vernos?—Dice mi madre haciéndose la ofendida
—mamá no empieces, sabes perfectamente a lo que me refiero no cambies mis palabras, sabes que siempre es bueno verte—
—¿Donde esta mi futura o actual nuera?—Pregunta mamá
—Lo más probable es que este aún dormida, pero ahora le digo a Inés que vaya avisarla—
Al decirle a Inés que vaya a verla para levantarla, ella baja después de unos pocos minutos.
—Señor, si sube usted a verla creo que sería mejor—Dice ella bajando la voz
—¿Que pasa?—
—Esta en el baño vomitando, no parece sentirse bien e intentado hablar con ella pero me es imposible, no quiere abrirme la puerta—
—Disculpad—digo levantándome para ir a verla
Subo arriba a verla.
—Nena abre la puerta—al entrar me acerco a ella para abrazarla.
—¿Otra pesadilla?—le pregunto acariciando su nuca
—Si—Dice ella sin ganas
La ayudo para que así se lave la cara y los dientes.
—Te esperaré abajo, mis padres están abajo—
—En un rato bajo, solo dame unos minutos—
Voy abajo, mi madre me mira algo curiosa.
—¿Qué le pasa?—
—Mareo y vómito matutino—
—¿Esta embarazada?—Dice mamá mirándome fijamente, en busca de alguna respuesta
—No mamá, es solo que a veces por las mañanas no se encuentra muy bien, pero no está embarazada—Mamá parece decepcionada
Al rato ella baja, se le nota en la cara que está demasiado cansada, aviso a Inés para que vayan sirviendo el desayuno.
—Eh decidido que si os vais a casar, lo mejor sería hacer una separación de bienes ¿Que dices?—Dice mamá mirando Ámbar, papá fulmina a mamá con la mirada
—Me parece bien, de echo no me importaría que hubiera una separación de bienes entre nosotros, aunque Oliver y yo hemos decidido no casarnos, no tiene sentido, no me gustan las bodas—Dice ella
—¿Mi hijo te dijo que si se casaba contigo heredaría por completo las empresas?—
—Si, eso fue lo que me dejó echarme atrás en un principio, me parece estúpido el contrato en el que dice que al casarse podría obtener todas las acciones de la empresa—
mamá sonríe, pero esa sonrisa no me gusta para nada, porque algo me dice que a pensando en algo peor.
—Sabes cariño tienes razón—Papá mira a mamá muy sorprendido—Realmente el podría casarse con cualquiera voy anular esa parte—
—¿Estás hablando enserio mamá?—
—Claro que si cariño, eso de que te cases es una tontería para que puedas obtener todo el poder, me lo acabo de pensar muy bien, lo mejor sería que cuando me hicieras abuela será cuando obtendrás todo—
Ámbar la mira seriamente, yo casi me atraganto al escucharla decir eso, mamá estaba completamente loca, aunque desde que tengo memoria ella siempre conseguía absolutamente todo lo que quería, pero está vez iba a ser la excepción.
—¿Estás bromeando verdad?—Le pregunta papá seriamente
—No, estoy hablando completamente enserio, el no quiere hacerme abuela, así que no me queda ninguna otra opción excepto está—
Dice mamá levantándose.
—Yo me voy cariño, ya cuando me hagáis abuela me avisáis, recuerda hay días más fértiles que otros—Dice mamá dándome un beso—Cuanto más lo intentes más posibilidades habrá—dice ella sonriendo
Todos estábamos aún conmocionados con lo que mamá había dicho, incluso papá no entendía nada.
—No puede estar hablando enserio ¿No?—Digo mirando a papá
—Sabes perfectamente que tú madre cuando algo se le mete en la cabeza no habrá nadie que se lo saqué, no creo que este bromeando—Dice papá, levantándose para ir detrás de ella.
Ámbar me mira confundida sin entender nada.
—Gracias por darle ideas peores—Le digo levantándome también.
Subo al dormitorio y me pongo a pensar en todo lo que mamá a dicho, realmente ser padre no me importaría, sobre todo si fuera tenerlo con Ámbar.
Estuve toda la tarde dándole vueltas al asunto pensando en como volver a sacar el tema con Ámbar.
Espero hasta la hora de la cena, les había dicho que hoy a la cena fuera un ambiente más romántico, así para sacarle el tema a ella.
—¿Que estas insinuando?—Me dice ella al ver la cena y el ambiente
—Solo quería que pasáramos un tiempo juntos—Ella me mira con desconfianza
Al estar cenando saco una cajita, con un anillo.
—Se que será la propuesta más rara que te haré, pero Ámbar estarías dispuesta a pasar una vida a mi lado, aunque no pueda prometerte absolutamente nada porque no se qué pasara de aquí a mañana o si todos mis sentimientos tal vez cambien con el tiempo, estoy dispuesto arriesgar todo, a caminar de tu mano sin soltarte—
—¿Esto es una propuesta de matrimonio?—pregunta ella
—No cariño, esto es una propuesta para ver si me dejas hacerte un hijo—digo bromeando realmente, pero me costaba contener la risa al ver la cara que ponía.
Ella al escucharme se atraganta con el vino y me mira sorprendida, así que decido decírlo de otra manera.
—¿Me dejas fecundar un embrión con uno de tus óvulos?—Digo dramático e intento sonar serio
Ella al escuchar eso no puede evitar reír
—¿Estás bromeando verdad?—Dice ella sorprendida