Cuando regresé a la pensión con Jon, quien nos recibió fue Checho en lugar de don Paco. - ¡Parece que la pensión ya contrató un portero! –le dije en voz alta a Jon, para que Checho me escuchara desde la puerta. - ¡Qué chistoso! –expresó Checho– me llamó Thalía para ver lo de la discoteca –se excusó. - Pero si fue una broma –le dije mientras bajaba de la moto. - ¿Cómo les fue en su primer día de entrenamiento? –nos preguntó acercándose a nosotros. - ¡Super bien! –contestó Jon– Cecilia la fotógrafa del club es hermosísima… - Pobre de Lorelein… -comentó Checho suspirando mientras yo me reía. - A mi flaquita no la cambio por nadie, ni siquiera por Cecilia –respondió Jon con un aire de tonto enamorado, mientras pasamos a la pensión.

