Lo primero que hice al salir del Búnker fue llamar a mi madre… - Cariño, ¿Cómo estás? Llevo dos días enteros sin saber de ti, me tienes preocupada… - Ya estoy en Omsdianna madre, no te preocupes… - ¿Y qué esperas para venir a la casa? –me preguntó un poco ofendida. - Precisamente para eso te llamo madre, para preguntarte si estas allí… - Claro que estoy aquí, date prisa porque ya servirán el almuerzo… - ¿Servirán? –le pregunté, dado que en casa ya no contaban con empleadas del hogar. - Lo que pasa es que volví a contratar servicio para el hogar, bueno ya aquí te cuento, apúrate. - Está bien mamá, enseguida voy –le colgué. Llamé a uno de los taxis que pasaban fuera del estadio y le pedí que me llevara directo a casa de

