- ¿Qué pasa? –pregunté cuando escuché que alguien me llamaba, estaba somnoliento aún, bajo las sabanas. - Tu celular no deja de sonar -me decía Thalía, mientras me sacaba las sabanas con tanta fuerza que otra vez me dejó ante ella desnudo–, lo siento, lo siento –me tiró el celular y luego se tapó los ojos mientras se daba la media vuelta. - Parece que te gusta verme desnudo –le dije. - Tápate que quiero hablar contigo –me dijo sin voltear. - Ya estoy tapado –le contesté. - ¿Seguro? –me preguntó. - Siiii –volteó y se sentó junto a mí. - Otro día quieres poner un letrero que diga: “No me destapes, estoy desnudo” - Lo tendré en cuenta –bostecé- ¿De qué quieres hablar? - De ti y Checho… - Nooo -me

