Alexandra.
Fui hasta mi habitación, ver a mis padres rendidos por eso es algo que me destroza. Me encantaría tener la forma para poder ayudarlos. Pero ya no había vuelta atrás, por lo tanto tendríamos que ser fuertes, además de unidos, para poder salir lo más pronto posible adelante en un nuevo empleo sin importar del lugar.
El tiempo fue pasando, tanto así que ya era bastante tarde de la noche y mi papá aún no regresaba; realmente me encontraba completamente preocupada por él.
Él había salido completamente desesperado y lo peor era que se encontraba pasado de tragos, en medio de sus desesperación era capaz de cometer cualquier locura, pero por lo visto ni a mi mamá, ni mucho menos a mi hermana eso le preocupaba; debido a la falta de sueño, tome uno de mis libros de la universidad y comencé a disfrutar de su contenido.
Rompí nuevamente en llanto debido a que tenía que dejar lo que más amaba hacer en el pasado, tal como si simplemente hubiese sido un sueño.
La puerta principal sonó, así que rápidamente me puse en pie y fui directo a la puerta de mi habitación, abrí de ella cuidadosamente para darme cuenta de quién se trataba, y sentí un enorme alivio al ver que se trataba de mi papá, por lo cual fui hasta la sala para encontrarme con él, baje las escaleras apresuradamente no podía esperar hasta mañana para preguntarle donde estaba.
—Hola hija —dijo él mientras se sentaba en el sofá.
—Hola, ¿Dónde te encontrabas?, a pesar de tu mala cara, con tu leve sonrisa haces notar que ahora estás más tranquilo. —Apretó sus labios y bajó la cabeza.
—No todo en la vida es felicidad, pero por lo menos te aseguro que no perderemos todos nuestros bienes y obviamente la empresa se quedará en nuestras manos; no me pidas explicaciones, porque por el momento solo quiero ir a la cama, mañana será un día diferente a los demás, uno lleno de sorpresas —Se puso en pie y se fue alejando de mi—. Dulces sueños princesa.
Quedé completamente sola en medio de la sala completamente desconcertada después de aquellas palabras dichas por él, al menos luego de aquellas palabras podré dormir mejor, sabía que mi papá iba a solucionar todo, es un buen hombre y nada le queda difícil. Regrese a mi habitación y en poco tiempo quede en profundo sueño.
Llaman a mi puerta logrando despertarme, me puse en pie y fui directo hasta la puerta, sospechaba que se trataba de mi hermana, por lo tanto iba preparada para discutir con ella, pero al abrir la puerta me encuentro con una de las empleadas de la casa.
—¿Qué sucede?, por primera vez en mi carrera me iba a tomar un día libre, y vienes tú a despertarme tan temprano —ella solo escucha.
—Lo siento mucho señorita, pero ha sido por orden de el señor Harry, él es quien pidió que todos deben de estar en el comedor apenas se encuentren muy bien arregladas, así que con su permiso —dice ella y luego se marcha.
¡Vaya!, por lo visto aún hay más de que hablar. Después de una merecida ducha me vestí lo mejor posible debido a la petición de papá, no sentía que era tan importante el hecho de maquillaje, así que solo desenrede mi cabello y me dispuse a salir en dirección del comedor, al pasar frente a la habitación de Emily por una pequeña ventana me cuenta que se encontraba arreglando mejor de lo que lo suele hacer de costumbre.
Continúe con mi camino, y al llegar al comedor allí se encontraban ya sentados mis padres, por la cara que tenía mi mamá se notaba que algo no andaba bien, pero aun así los dos lucían de la manera mejor posible, tal y como si tuvieran una de sus reuniones de negocios o algo similar, baje la mirada y de inmediato note que en la mesa había un puesto adicional, nuevamente regrese la mirada a ellos y antes de toma asiento debía salir de la duda.
—Buenos días, ¿tenemos visita?, ¿por qué hay un puesto adicional? —ante mis preguntas ninguno de los dos dijo palabra alguna.
Al cabo de unos cuantos minutos más bajó mi hermana y ella sin pensarlo dos veces tomó asiento y se quedó mirándome fijamente.
—¿Qué esperas que no te sientas? —no respondí, debido a que lo último que deseaba esta mañana era entrar en una nueva discusión con ella, así que solo me siento.
—Buen día familia —dijo papá con un tono agrio de voz y se puso de pie—. Debido a los terribles acontecimientos no he tenido de otra más que buscar una solución para no terminar en la calle —aquellas palabras me hicieron pasar fuertes escalofríos por todo el cuerpo—. El puesto que hay en la mesa es para un hombre, el cual nos ha permitido conservar todos nuestros bienes a cambio de solo una cosa —Las tres quedamos completamente sorprendidas ante aquellas palabras.
»Sé que lo que voy a decir está completamente en contra de mi manera de pensar y ser, pero no tenemos otra salida más que hacerlo. —Nuevamente tomó asiento y exhalo con fuerza—. Emily hija, siempre has luchado por tener todo lo que yo tengo, y creo que esa oportunidad te ha llegado, solo espero que me apoyes en ello y tu fortuna será inalcanzable —ante esas palabras mamá negó con su cabeza—. Tu no digas nada —le dijo a mamá mientras la señalaba.
»Hija solo tendrás que ser su esposa —dice con frialdad y un tanto apresurado—. En poco tiempo estará en la puerta ese hombre y solo le podremos dar un sí por respuesta, porque de lo contrario nos irá muy mal —en la manera en que se expresa hace ver que aquel hombre no es bueno.
—Está bien, yo me sacrificaré por el bien de ustedes —dice la muy interesada.
—Cállate, que no eres mercancía la cual se ofrece en el mercado —dice llena de indignación mamá, pero ya era demasiado tarde, debido a que el timbre sonó y mi papá quedó en shock.
La empleada abre la puerta, y llevamos todos la mirada directo a la puerta principal, viendo entrar a un hombre alto con un sobre en su mano, con cabello n***o, y al ver como le quedaba aquel traje de apretado se apreciaba que era musculoso, y en el momento en el que se acerco y se retiro los lentes oscuros quedo a la vista unos perversos ojos color verde esmeralda, dejandome algo impactada. Es el mismo hombre con el que choqué en la universidad, rodé mis ojos, no puedo creer que preciso sea él quien esté haciendo que mi padre venda a mi hermana.
—No se para que prepararon un lugar en la mesa, solo vine por lo acordado, solo toma los documentos de tus bienes y dame lo que ahora me pertenece —dice de manera fría y con tono de voz gruesa.
Mi papá revisó el sobre y luego asintió, se puso en pie mi hermana dispuesta a ir con aquel hombre, mientras que yo estaba completamente aturdida por lo que estaba sucediendo en nuestra sala. Él analizó rápido el lugar y a nosotras, luego sonrió de lado y miró a mi papá.
—Quiero a la otra, hay trato si la rubia viene conmigo —Mi mamá rompe en llanto al escuchar lo que sucedía. Él esbozó una sonrisa, una malévola y sensual sonrisa.
Mi papá se puso en pie y se acercó a este enigmático hombre, debido a que yo estaba más cerca a los dos logre escuchar cuando él le dice a mi papá que si yo no voy con él de inmediato acabará con nuestras vidas, por lo tanto me puse en pie y me dirigí a él.
—Si mi papá hizo un trato con usted, pues entonces es hora de cumplir con nuestra parte, yo ire sin ningún tipo de oposición, solo le dejó claro que lo odio con todas mis fuerzas y con cada segundo que pase a su lado lo odiaré más y más —le dije, enfrentándolo con la mirada, mientras él solo remojaba sus labios de manera descarada.
—Eso es lo que dices ahora —susurró en mi oído, haciendo que mi cuerpo sintiera una corriente eléctrica—. Ya veremos quien se rinde primero.