CAPÍTULO 36

1992 Palabras

—No lo puedo creer —dijo Catalina luego de escuchar lo que su mejor amiga le había contado—. ¿Cómo dio contigo? —Mi/Tu madre —dijeron a unísono las dos y mientras Mariel asentía con la cabeza, Catalina negaba—... Estoy segura de que fue ella quien se le dijo —aseguró Mariel, ladeando los labios—, menos mal no le dije mi dirección, sino estaría en mi casa fastidiando. —Pero, ¿para qué fue hasta allá? —preguntó Catalina, queriendo constatar lo que estaba imaginando—. ¿De verdad el muy idiota cree que lo perdonarás porque cruzó el mundo por ti? —Él dijo que su aventura con Teresa había sido una mentira para castigarme —explicó Mariel, entornando los ojos. —¿Y le crees? —cuestionó Catalina y Mariel, aunque empezó negando con la cabeza, terminó por suspirar—. ¡¿Le crees?! ¡No inventes, Ma

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR