ACTUALIDAD La tranquilidad de la casa apenas duró diez minutos. El timbre sonó con insistencia. Connor abrió la puerta y una pequeña avalancha de energía invadió la vivienda. Entraron tres mujeres y una persona de apariencia andrógina vestida con un llamativo conjunto color esmeralda, un sombrero de ala ancha, enormes gafas redondas y una bufanda de seda que parecía ondear incluso cuando no había viento. James parpadeó. —¿Ellos son...? —Los mejores en lo suyo —respondió Connor con una sonrisa—. Con ustedes, Ria, Liselot, Anki... y Cees. La persona levantó una mano dramáticamente. —Solo mi madre me llama Cees cuando estoy en problemas—Después hizo una elegante reverencia.—Para el resto del mundo... soy Yani. James sonrió con educación. Emma inclinó apenas la cabeza. Los cuatro vi

