HAYLEY —Log... —susurré. —¿A las tres, listo? —comenzó—. Uno, dos y tres. Tiramos los huevos al aire, atrapándolos mientras volvían a bajar. No pude evitar reírme. »—¡Lo hiciste! —gritó riendo, su pecho vibraba contra mi espalda. —NOSOTROS lo hicimos —corregí, sabiendo con certeza que, si Logan no me hubiera ayudado, seguramente lo habría dejado caer. Todavía riendo, me giré para mirarlo. Fue entonces cuando me di cuenta de lo peligrosamente cerca que estaba de mí. Su pecho todavía estaba presionado contra mi espalda, y había sentido sus manos moverse y descansar en mi cintura. Me miró sonriendo, noté la mezcla de dos colores en sus ojos que no había notado antes. »—¿Tus ojos tienen verde en ellos? —dije más como una pregunta mientras seguía mirándolo. —La última vez que lo compr

